El Azerbaiyán vs. Lituania es la revancha del 1-1 de hace una semana, pero los números de los otros partidos de ambas selecciones sugieren que ese empate dice menos de lo que parece a simple vista. Azerbaiyán convirtió su duelo ante Liechtenstein en un monólogo de 25 remates y aun así empató 0-0, mientras que Lituania necesitó 16 tiros para ganar 2-0 a domicilio a esa misma selección. Lo que yo vigilaría en este encuentro es si Lituania le cede la iniciativa a Azerbaiyán como hizo Liechtenstein, porque en el único precedente entre ambos, el partido no tuvo nada que ver.
Empecemos por esa revancha reciente. Lituania se puso por delante con un penalti en el minuto 9, Azerbaiyán empató cinco minutos después y los remates terminaron igualados 9-9. La expectativa de gol (xG) de Lituania fue de 1.26, pero 1.00 correspondió a la primera mitad (penalti incluido); en el segundo tiempo se quedó en 0.27 para Lituania y 0.58 para Azerbaiyán. Así pues, el empate se resolvió temprano y luego el ritmo decayó, con Azerbaiyán generando algo más de peligro una vez que el choque se asentó.
Vayamos ahora a los duelos contra Liechtenstein. Azerbaiyán tuvo un 74% de posesión, 25 remates (16 dentro del área) y cerca de 2.1 xG como local, pero solo cinco tiros fueron a puerta y 15 se marcharon fuera. Liechtenstein ni siquiera tiró entre los tres palos y registró apenas 0.13 xG. La victoria de Lituania en Liechtenstein tuvo otra cara: 72% de posesión, 16 tiros, 7 a puerta y alrededor de 1.4 xG, aunque al descanso iban 0-0 y los goles llegaron en la reanudación (minutos 53 y 66). Después, Lituania venció 3-0 a Andorra en un amistoso internacional, por lo que llega invicta en este tramo reciente, mientras que Azerbaiyán solo ha marcado dos goles en sus últimos tres partidos.
Lo que los datos no aclaran del todo es cuánto pesará la rotación de los planteles. Azerbaiyán ha tenido unos tres días de descanso desde el choque ante Liechtenstein y Lituania unos cuatro desde que jugó con Andorra, así que ninguno tiene demasiado margen para retocar el once, y tampoco constan bajas confirmadas en ninguno de los dos bandos. Si la tónica sigue siendo la de un equipo local con el balón pero sin puntería entre los tres palos, el primer gol —quién lo marque y de qué forma— tendrá mucho más peso que el reparto de la posesión, y el partido anterior ya demostró lo rápido que puede cambiar el guion.
Fuentes: base de datos operativa con estadísticas de equipo e historial de enfrentamientos de ambas selecciones, además de la ficha del partido.