Sobre el papel, que el Stoke juegue en casa ante el colista Preston parece un duelo muy desigual, pero la realidad es que a ambos ataques les cuesta horrores generar peligro con los roles que van a tener en este partido. El Stoke no arriesga con el balón y hace muy poco con él ante rivales de la zona baja. Por su parte, el Preston de Graham Alexander planta una línea de cinco muy replegada y casi no inquieta a domicilio. Todo esto apunta a un partido con pocas ocasiones que se decidirá por uno o dos detalles puntuales.
Con Mark Robins, el Stoke ha sacado partidos adelante gracias a la pegada y a las paradas de su portero más que por volumen de juego. En casa ante el Sheffield United y el Bristol City superaron el 60 % de posesión y apenas crearon peligro: doce remates y unos goles esperados bastante discretos en el primero, y apenas un disparo a puerta en el 0-0 ante el Bristol City. Lo positivo es que a sus rivales tampoco les concedieron prácticamente nada.
El Preston cambió de técnico a finales de septiembre y su nuevo esquema cede la iniciativa y defiende muy atrás. En sus dos salidas con Alexander solo firmó un tiro a puerta por encuentro. Es verdad que sus derrotas abultadas frente a Birmingham y Wrexham llegaron ante equipos que generan muchísimo más que este Stoke, además de que contra el Birmingham sufrieron una expulsión.
Las bajas no hacen más que reforzar esta idea. El Stoke perdió contra el Bristol City por lesión a Cissé, su jugador con más desborde y profundidad, que estará fuera hasta mediados de noviembre. Gallagher e Ingelsson tampoco están disponibles, lo que deja en punta a Hirst y Bozenik, dos delanteros a los que les cuesta encontrar portería. El Preston, por su lado, no puede contar con tres mediocampistas que ya se perdieron los últimos partidos, y Devine arrastra molestias en el gemelo. Su opción de gol más clara pinta a ser Hughes en algún saque de esquina.
Espero una primera parte con la posesión para el Stoke ante un bloque bien plantado, con pocas ocasiones claras. En sus dos últimos choques en casa se llegó sin goles al descanso. Si el empate se mantiene pasada la hora de juego, el Preston no romperá el orden y el partido irá camino de resolverse por la mínima o con tablas. El acierto rematador del Stoke ha estado por encima de lo que genera, pero en este once faltan piezas clave de ese ataque. Por eso, me decanto por un partido de pocos goles.