Este es un partido marcado más por el calendario y la enfermería que por la clasificación. El Barcelona tiene una plantilla en reconstrucción que todavía se está acoplando y vuelve a jugar con muy poco tiempo de descanso tras una derrota en casa en la Euroliga que se le escapó en el tramo final. El Valencia llega descansado, con la plantilla sana según el último parte médico y en mejor momento de forma de lo que indica la tabla, donde ambos están empatados tras dos jornadas de liga.
El viernes, el Barcelona ganaba al Zalgiris por diez puntos al entrar en el último cuarto, pero perdió ese parcial por 16-33 para terminar cayendo 81-88. Eso fue apenas unas 46 horas antes del salto inicial de este encuentro. En sus últimos cuatro compromisos ha perdido tres, incluidos los tropiezos a domicilio en Murcia y Dubái, y viene concediendo demasiados puntos en los finales de partido. Su propia anotación ha sido aceptable, rondando los 92 puntos por choque con buenos porcentajes en las estadísticas que tenemos, aunque son muestras pequeñas y mezcladas con amistosos y la Supercopa.
El Valencia, vigente campeón de la ACB, ha dispuesto de unas 70 horas desde su victoria frente al Hapoel, marcha 4-0 en la Euroliga y ha ganado sus seis últimos partidos fuera de casa, anotando cerca de 99 puntos de media. Perdió como local ante el Lleida saliendo como claro favorito, lo que demuestra que no es invencible, pero se ha impuesto en cinco de los últimos seis duelos directos contra el Barcelona, incluidos los tres disputados en el Palau durante la final de junio. Esos triunfos llegaron frente al Barça de la temporada pasada, y la semifinal de la Supercopa se la llevó el Barcelona por un solo punto, por lo que tomo esos antecedentes como contexto y no como una prueba concluyente.
El duelo clave estará entre el juego exterior e interior del Barcelona frente al volumen ofensivo del Valencia. Minaya y Makoundou son bajas confirmadas. Gibson apenas jugó unos minutos el viernes y es duda para la posición de base, mientras que Nebo y Evbuomwan acaban de regresar de sus lesiones. Si la dirección de juego del Barcelona se queda corta, sus pérdidas (16 y 15 en dos derrotas recientes) le concederán al Valencia opciones en transición y visitas a la línea de tiros libres, que es de donde saca gran parte de sus puntos.
Espero un choque igualado, parejo en el arranque porque los primeros cuartos del Barcelona han sido bastante planos, con más opciones de que el Valencia abra brecha en el segundo y tercer cuarto, donde más anota. Un desenlace apretado como el de la Supercopa es perfectamente posible, así que solo me pregunto quién gana y no por cuánto.
Por eso me decanto por la victoria simple del Valencia. Es una posición moderada y de baja confianza basada en el descanso, las ausencias confirmadas y el rendimiento del Valencia a domicilio, más que en los nombres propios o en la clasificación.