Los dos partidos se deciden por quién cuida mejor el balón. En Utah, un joven backcourt de los Jazz que sigue regalando pérdidas se mide a uno de los equipos que más presionan de la liga, mientras que los Jazz casi no presionan a nadie a cambio. En Brooklyn, un grupo de bases de Indiana mermado por las lesiones ya ha soltado pérdidas con esta misma rotación, y ahora se enfrenta a un equipo que ha forzado veinte o más en sus dos partidos. Los dos partidos son distintos, pero en ambos el número de pérdidas apunta en la misma dirección: en contra del equipo más famoso.
Utah ha perdido el balón 18 veces en cada uno de sus dos partidos de temporada regular: una vez contra Memphis, que no presiona mucho, y otra contra unos New Orleans que acumularon 15 robos. La misma cifra contra un rival que presiona poco y contra otro que presiona mucho indica que el problema son los propios manejadores de Utah, no el rival. Los Lakers forzaron 16 contra Golden State y 25 contra los Clippers, con Thybulle de titular junto a Reaves y Doncic en las líneas de pase. La otra mitad del balance pesa igual: las pérdidas de los Lakers llegaron contra dos equipos con entre 13 y 15 robos, y Utah solo ha logrado 4 y 9. La presión que volvió descuidado a Doncic no es algo que los Jazz puedan aportar.
En la pintura, Utah no tiene un pívot titular de verdad con Nurkic fuera, así que Bailey sale de titular y Hayes entra desde el banquillo. Kessler, en su primer partido de vuelta en Utah, acabó con 10 de 14 contra los grandes de verdad de los Clippers. La mejor respuesta de Utah es llegar a la línea de tiros libres, con 33 intentos en cada uno de los dos partidos, a través de Jackson Jr., George y Collier, además del gran volumen de triples de Markkanen y Bailey. Eso puede mantener el partido cerrado, y Utah ha ganado primeros cuartos en casa. Espero que los Lakers construyan su ventaja en el segundo y el tercer cuarto a medida que se acumulen las pérdidas, y que los tiros libres de Utah la recorten al final. Por eso me quedo con los Lakers para ganar el partido, pero no por paliza.
En Brooklyn, Indiana no cuenta con McConnell ni Sheppard, lo que deja al novato Quenton Jackson como único base suplente. En el único partido con exactamente este grupo, contra Dallas, Indiana perdió el balón 19 veces y cayó 16-33 en el segundo cuarto. Su cuidado del balón ha fallado en cuatro de sus últimos cinco partidos. Brooklyn forzó 20 contra Charlotte y 23 en Cleveland. Brooklyn también regala el balón, pero Indiana fuerza solo 14 por noche, la presión más ligera que han enfrentado los Nets.
Brooklyn juega la segunda noche de un back-to-back sin Brown Jr., así que espero que su presión sea menor que tras tres días de descanso. La anotación de Indiana en la pintura contra un interior blando de Brooklyn es real y es la razón por la que debería ganar. Pero Indiana ha metido solo 16 de 62 triples, así que su ventaja tiene que llegar poco a poco, con dos puntos y tiros libres. Además juega contra Milwaukee al día siguiente, lo que le da un motivo para descansar a los titulares en lugar de ampliar la ventaja. Lo más probable es que los titulares de Indiana vayan por delante al principio y que la presión de Brooklyn gane los minutos en los que Haliburton esté en el banquillo. Por eso me quedo con Brooklyn para mantenerse en el partido.