Al-Qadsiah puede meter atrás a Al-Sadd con dos rematadores por dentro y centros desde ambas bandas. Al-Sadd también puede hacer daño a la espalda de los carrileros adelantados de Qadsiah. Por su parte, la presión inicial del Sevilla debería poner a prueba la salida de Osasuna, mientras que los rojillos cuentan con vías directas y jugadas a balón parado para pisar el área. Ambos encuentros van a depender de quién gane la segunda jugada una vez frenada la primera oleada.
Weigl y Reijnders son capaces de darle continuidad al juego de Qadsiah buscando a Retegui y Quiñones, aunque sus rivales recientes de mayor entidad han dejado marcadores ajustados. En Al-Sadd, Afif y Giovani pueden recibir de Camara y Claudinho, con Firmino enlazando la siguiente llegada. Nández salió tocado en el último compromiso de Qadsiah y causará baja junto a Nacho y Diabaté; en Al-Sadd, Romagnoli no viajó, si bien Salman y Khoukhi ya formaron de inicio juntos en el partido anterior. El ataque de Al-Sadd tiene argumentos para generarle peligro a una defensa de Qadsiah con bajas, por mucho que estos tengan más posesión. Por eso me decanto por que Al-Sadd dé pelea y mantenga el partido cerrado.
La presión de Ure y las conducciones de Fofana le han dado llegadas al área al Sevilla, sumadas a los envíos laterales que pueden generar por detrás. Osasuna puede conectar en largo con Budimir o recurrir a los centros de Rubén García, y pelear los balones sueltos tras un centro o un córner. Esos receptores entraron en la convocatoria de Osasuna tras sumar bastantes minutos ante el Racing; el Sevilla recupera efectivos en ataque, mientras que Sierra sigue fuera. Las últimas ventajas del Sevilla han venido acompañadas de una rápida respuesta del rival, y Osasuna ha demostrado tener pegada para traducir esas llegadas en remates. Por eso me quedo con el gol de Osasuna, respaldado además por el volumen ofensivo del Sevilla.