Ninguno de estos partidos está tan claro como sugiere la tabla. En Bramall Lane, los resultados del equipo local han estado por encima de sus ocasiones, y el balance visitante del rival se apoya en una tarde muy mala. En Niza, un equipo que presiona, estrena esquema y visita con un portero suplente a un rival que marca con muy poco. Ambos partidos se decidirán en el balón parado, los centros y unos pocos momentos, no por el volumen de juego.
El Sheffield United ha generado 7,51 xG y concedido 9,75 en sus seis partidos en casa, y ganó sus dos encuentros como local con más goles de los que apuntaban sus ocasiones. Ante equipos bien plantados atrás, ha producido muy poco: tres remates contra el Birmingham y seis contra el Wolverhampton. El balance del Wrexham fuera de casa parece malo, pero, si quitamos el 0-6 ante el West Ham, superó en ocasiones a cinco rivales como visitante: 5,88 xG frente a 3,76.
El duelo que puede decidir el partido es el de Moore y Smith contra Tanganga y Kitching. El Wrexham juega en largo, fuerza saques de banda y córners, y no necesita generar mucho en juego abierto. Esa vía le ha funcionado en los dos últimos enfrentamientos con estos mismos entrenadores, y los cuatro goles contra el Preston llegaron así.
La larga lista de bajas del Wrexham no es nueva. Windass, Cacace, Broadhead y Cleworth se perdieron los dos últimos onces, que aun así generaron 1,89 y 1,60 xG. Sheaf ha vuelto para dar estabilidad en las segundas jugadas. En el equipo local, Bamford se marchó lesionado contra el Derby y Oné estará varias semanas de baja.
Esperamos un partido cerrado y físico, con el balón mayormente en los pies del equipo local y sin una vía clara para superar una línea de tres; lo más probable es que el marcador se mantenga igualado durante buena parte del encuentro. Por eso nos quedamos con el Wrexham.
En Niza, la presión del Rennes va directa al punto más débil del equipo local: Diouf y la defensa de tres al sacar el balón. Pantaloni le ha dicho a su portero que no arriesgue con los pies, después de cometer errores en cada uno de los dos últimos partidos. El Rennes remata más, genera más ocasiones y tiene a Dia para definir; además, el Niza ha encajado en tres de sus cuatro partidos en casa.
El Niza puede hacer daño por otra vía. Es muy poco probable que Samba juegue, así que el Rennes recurrirá a un portero suplente; además, sus dos partidos de liga sin encajar llegaron en casa con Samba bajo palos. Su defensa de tres solo lleva dos partidos junta y el equipo ha encajado en sus tres salidas ligueras. El Niza ha marcado en cuatro partidos seguidos gracias a los córners, las recuperaciones y los centros de Clauss para Wahi, que ha anotado en cada uno de los dos últimos encuentros.
El Rennes debería salir con más ritmo, mientras que el Niza suele ofrecer su mejor versión en la segunda parte. Si un equipo marca, el otro tiene motivos y recursos para responder. Por eso esperamos goles de ambos equipos.