Dos partidos europeos en los que la fragilidad defensiva salta a la vista. El Hoffenheim no para de perder de la misma manera: mucha posesión, pocas ocasiones claras y luego goles encajados a la contra y en los minutos finales. En Estambul, un Crystal Palace que sigue sufriendo a balón parado se mide a un Beşiktaş de línea adelantada al que ya le han ganado la espalda una y otra vez con desmarques de ruptura.
Hoffenheim vs. Lyon. Con Ilzer en el banquillo, el Hoffenheim cayó ante el Paderborn con un 66% de posesión, frente al Hamburgo tras encajar en el minuto 83 y en el descuento, y contra el Beşiktaş después de una primera parte sin goles y casi tres goles esperados en contra en la segunda. Lleva 23 goles encajados en diez encuentros. El Lyon es un equipo físico en las transiciones, y el propio Ilzer califica sus contras de sumamente peligrosas. Fonseca está rotando pensando en el PSG, sin Openda ni Sulc, por lo que el Hoffenheim buscará hacer daño con sus asociaciones por la banda izquierda y los saques de esquina ante una zaga improvisada del Lyon. Aun así, la forma de encajar del Hoffenheim no depende del rival, y el técnico del Lyon sabe cuidar un marcador empatado o a favor. Por eso, me quedo con que el Lyon no pierde.
Beşiktaş vs. Crystal Palace. El Beşiktaş gana metros y córners en casa, mientras que el Palace encaja tras despejes a balón parado y pérdidas en el centro del campo. Tanto el Lyon como el Brighton le marcaron a balón parado, y ahora el Palace llega con el suplente Benítez en portería y sin Timber junto a Wharton. En la otra área, Pino, Sarr y Strand Larsen atacan al espacio ante una defensa del Beşiktaş a la que Amedspor y Trabzonspor ya le ganaron la espalda. Disasi y Chilwell regresan para ordenar la línea de tres centrales del Palace y el Beşiktaş acusa el cansancio sin Kökçü, pero ambos conjuntos tienen vías claras para hacer gol y los dos han anotado la mayoría de sus tantos pasada la hora de juego. Por eso, me quedo con los goles en Estambul.