Esta revancha de las finales de la Conferencia Oeste de la primavera pasada se decidirá por un mecanismo: la ayuda de Wembanyama en el aro ante las penetraciones de Gilgeous-Alexander hacia la pintura. Ese mecanismo decidió la serie y sigue vigente. Lo que ha cambiado está alrededor: Oklahoma City recupera a Jalen Williams y pierde a Dort, mientras que San Antonio pierde a un fichaje del verano que nunca jugó aquella serie.
Ambos equipos fueron de élite la temporada pasada. Los Thunder ganan provocando pérdidas de balón y con Gilgeous-Alexander atacando hacia el aro antes de que la defensa se ordene. Los Spurs ganan cerrando la pintura y controlando los rebotes. Cuando esos estilos se enfrentaron en las finales de conferencia, Gilgeous-Alexander lanzó por debajo del 41 % en tiros de campo, y los Spurs ganaron por amplios márgenes sus partidos en casa de la serie.
El duelo clave sigue siendo SGA contra las ayudas de los Spurs. Con Williams recuperado, OKC por fin tiene un segundo creador capaz de castigar esas ayudas, y esa es la verdadera mejora de su lado. Pero los Thunder también perdieron a Dort, su principal defensor sobre el balón, además de Joe y Wiggins, que salían desde el banquillo. Holmgren está de vuelta, pero no jugó ningún minuto de pretemporada tras su lesión en el cuádriceps, así que su estado físico y su ritmo son incógnitas. Los dos hombres grandes de OKC deberían imponerse en algunos tramos de la lucha por los rebotes ante un quinteto más bajo de los Spurs, y su envergadura pondrá a prueba una alineación titular con tres bases.
La lesión en la pantorrilla de Harris movió la cuota a favor de OKC. Sin embargo, fichó este verano, así que el equipo de los Spurs que venció a los Thunder nunca dependió de él. Su baja resta profundidad y tamaño. No elimina el mecanismo que importa. El quinteto titular de los Spurs terminó la pretemporada junto y con dos victorias cómodas, mientras que OKC disputó la mayor parte de la pretemporada con suplentes y tiene un banquillo renovado.
La primera mitad debería ser de los titulares. En los cuartos centrales veremos si Holmgren aguanta y si el banquillo más profundo y asentado de San Antonio se impone en sus minutos. El final debería ser ajustado, con los tiros libres que provoca Gilgeous-Alexander como la mejor baza de OKC en los últimos minutos.
Al ponerlo todo en la balanza, el factor que decidió la serie sigue ahí, la continuidad está del lado del equipo local y la noticia que movió la cuota pesa menos en este duelo de lo que parece. Por eso nos quedamos con la victoria de San Antonio en casa.