El Mainz apuesta por una estructura defensiva basada en la solidez y en transiciones rápidas para absorber la presión. Por su parte, el Leverkusen tiene un estilo de mucha posesión que abre la cancha por las bandas y genera un gran volumen de ocasiones de gol. El choque de estilos enfrenta a un ataque incesante y con mucha llegada contra un bloque bajo, pero la solidez de ese bloque defensivo será el factor determinante del partido.
En lo táctico, el duelo pondrá a prueba a los atacantes por banda del Leverkusen frente a los carrileros y centrales exteriores del Mainz. Sin embargo, la zaga del Mainz llega muy mermada para este encuentro, con cinco bajas confirmadas entre las que destacan su arquero titular y dos defensas clave. A una defensa improvisada le costará encontrar coordinación frente a un equipo que promedia casi 19 remates por partido.
El Leverkusen se adueñará de la pelota desde el inicio, presionando a una defensa del Mainz totalmente renovada que tiene muchas probabilidades de sufrir desajustes en la comunicación. En cuanto logren romper el cerrojo inicial, el Mainz se verá obligado a perder su orden, lo que abrirá espacios para que el Leverkusen aproveche al contragolpe. Por eso, me inclino por la victoria visitante del Leverkusen.