Este partido gira en torno a un cambio de entrenador. Costa Rica despidió a Fernando Batista y le entregó el equipo a Bryan Ruiz, que solo ha dirigido un partido hasta ahora. Haití, en cambio, tiene un plan asentado con David Badía y ya lo mostró hace unos días contra este mismo rival. Yo me quedo con el equipo que sabe lo que hace.
La receta de Haití ha sido la misma en los dos partidos que revisé: salida fulminante y una defensa muy cerrada detrás. Contra Costa Rica, en Kingston, marcaron en el minuto 9, sumaron un autogol antes del descanso y cerraron el partido con un 2-0. Cuatro días después viajaron a República Dominicana y volvieron a marcar en el minuto 9 en su camino a un 4-1. Tres victorias en tres partidos, nueve goles a favor y tres encajados.
El cambio de rumbo de Costa Rica se ve mejor en el papel que en la cancha. Ruiz ganó 3-0 en Nicaragua, pero fue ante un no favorito claro y dijo poco sobre cómo responde el equipo frente a un rival que presiona arriba desde el inicio. Keylor Navas vuelve al arco y el estadio de Saprissa estará casi lleno, lo que les da un impulso real. Aun así, Josimar Méndez está suspendido por acumulación de amarillas, Roan Wilson se lesionó en el partido ante Nicaragua y Ruiz seguía sumando nombres (Matarrita, Anthony Hernández, Mayron George) dos días antes del encuentro. Una defensa y un mediocampo que se reconstruyen sobre la marcha, frente a un rival que ya les ganó 2-0, es el punto al que vuelvo una y otra vez.
Costa Rica también se juega mucho, ya que peleaba por evitar el descenso, así que no espero que se replieguen. Eso le conviene a Haití, cuyos goles en estos partidos llegaron con el rival desparramado. Cuando revisé, las alineaciones aún no se habían publicado.