Columbus y St. Louis se enfrentan en una final que dependerá de encontrar el pase adecuado para salir de la presión y de la llegada de los jugadores que acompañen la jugada. En los últimos partidos, Columbus ha creado peligro con combinaciones por el centro, recuperaciones en campo rival, centros desde las bandas y saques de esquina. Palmeiras y Fluminense afrontan un duelo distinto: la ventaja global permite defender de forma selectiva, mientras que el equipo que va por detrás debe transformar la posesión en mejores llegadas al área.
Rodríguez y Méndez le dan a Habroune opciones para combinar antes de que ataque el siguiente espacio. Sus goles y recuperaciones ante Charlotte, así como su participación en el partido contra Orlando, explican por qué St. Louis debe vigilar a más jugadores que al delantero. Los saques de esquina de Méndez, con Tapia como destinatario, ofrecen otra vía cuando el centro se congestiona.
Navarro no puede jugar la copa, así que Columbus pierde a un jugador que recibe y crea, pese a que participó en el último partido de liga. Durkin también figura como baja, lo que afecta el juego y la cobertura en el centro del campo. Becher ya ha marcado sin Navarro, y Holse y Mățan, que descansaron, mantienen una conexión consolidada con él; la disponibilidad de Wallem sigue sin resolverse. Creo que los primeros minutos pondrán a prueba la salida de balón de ambos equipos y que Columbus podrá construir ataques por más vías, como ya ha demostrado. Por eso me quedo con Columbus Crew.
La ventaja de Palmeiras en la ida llegó gracias a ocasiones peligrosas, no a tener más la pelota. Un pase raso de Piquerez encontró a López; en otra jugada, hubo una parada, un cabezazo para prolongar el balón y el remate de Marlon. Fluminense tuvo mucho más la posesión, pero apenas encontró espacios dentro del área. Por eso, las posiciones de recepción de Ganso y el momento de los centros desde las bandas serán claves en la vuelta.
El centro de Guga para Wesley ya mostró cómo puede Fluminense atacar esa defensa. El regreso previsto de Gómez y Giay permite a Palmeiras recuperar su defensa habitual tras sus ausencias en liga, mientras que López, Piquerez y Arias ofrecen salidas para el equipo. Roque sigue de baja; Cano y Martinelli viajaron pendientes de evaluación, así que el hecho de que estén con el equipo no confirma que puedan jugar con normalidad.
Fluminense puede empezar con paciencia, pero tarde o temprano tendrá que buscar el gol que cambie la eliminatoria. A medida que avance el partido, seguirá siendo importante la conexión entre el bloque defensivo de Palmeiras, López y los jugadores que lleguen en apoyo. La ida dejó un ejemplo concreto de esa secuencia, así que creemos que hay motivos para respaldar a Palmeiras como ganador del partido.