Es probable que el partido sea muy disputado y físico en el centro del campo desde el pitido inicial. Bristol City llevará el ritmo y tendrá la posesión durante la primera parte, pero le costará superar en juego abierto el bloque defensivo recompuesto del Charlton. Se decidirá por detalles y, probablemente, en la segunda mitad, con una jugada a balón parado bien ejecutada o una contra tardía del Charlton cuando empiecen a pesar las piernas.
Nathan Jones prioriza la organización física y la disciplina defensiva por encima de la posesión, con la idea de hacer daño al contragolpe. Bristol City juega de forma más pragmática con el balón y depende mucho de su eficacia a balón parado, en lugar de dominar con sus ataques en juego abierto. Cuando se enfrentan estos estilos, lo esperable es una batalla física con poca posesión, en la que Bristol City buscará espacios ante un bloque del Charlton compacto y replegado.
Bristol City supone una seria amenaza a balón parado para el Charlton, que ha tenido problemas defensivos en los últimos partidos. Sin embargo, los 21 días de descanso permitieron que volvieran defensores clave como Billy Koumetio y Kayne Ramsay, lo que cambia por completo la capacidad del Charlton para defender el área y neutraliza la ventaja aérea de Bristol City. Además, la ausencia del defensor clave Rob Dickie debilita la presencia física de Bristol City en defensa. El Charlton buscará salir rápido cuando Bristol City se vuelque al ataque. Por eso nos quedamos con el equipo local, que parte como menos favorito.