El problema de Boca para la ida contra Vasco no es solo la baja de su capitán Leandro Paredes; es que sus últimos partidos muestran dos caras muy distintas: una que gana sin tener la pelota y otra que, con el 69% de posesión, concede tantos tiros como los que genera. Contra Instituto tuvieron ese dominio del balón y concedieron 12 remates por 11 propios en un 2-2, el partido justo en el que se lesionó Paredes. Vasco llega tras empatar 0-0 ante Remo, un resultado que su propio entrenador atribuyó en parte a la distracción que genera esta serie. La incógnita, por tanto, pasa por ver quién encara la ida de semifinales como un partido a ganar y quién lo plantea como los primeros 90 minutos de una eliminatoria a 180.
Vayamos primero con Boca, según los datos de nuestra base de datos. El 3-0 sobre Unión de Santa Fe el 3 de octubre fue su partido reciente más limpio (25 remates a 4, xG de 3.02 a 0.17). Siete días después, Instituto le sacó dos goles en un choque donde Boca apenas tuvo una ventaja de xG de 1.72 a 0.72. En los cuartos de final frente a São Paulo vimos las dos versiones: 1-0 en casa en un trámite parejo (xG de 1.15 a 0.52) y luego un 1-1 como visitante con el 37% de la posesión, 7 remates contra 16 y un xG de 0.71 a 0.88. Boca ya demostró que puede ganar sin el balón y también que puede monopolizarlo sin traducirlo en peligro real; Paredes suele ser el perfil que conecta ambos escenarios.
Las declaraciones de Arruabarrena apuntan a esa misma inquietud. En la previa de la eliminatoria señaló que el equipo no contará con las características de Paredes pero sí con otras, destacó a Alarcón y Palacios como quienes lo hicieron bien la última vez, y advirtió que Boca no debe pasarse de revoluciones en intensidad porque el empuje de la gente te puede llevar a sufrir expulsiones (declaraciones a Diario Panorama del 12 de octubre, que pude revisar). Es la postura de un técnico que prepara una ida sabiendo que por momentos le tocará sufrir, no la de quien espera dominar el partido a su antojo.
En cuanto a Vasco, con los mismos registros: en sus últimos seis partidos con datos promedia 1.8 de xG a favor y 0.6 en contra. El 0-0 frente a Remo fue un partido de 17 remates y 63% de posesión con un xG de apenas 0.84 a 0.25, por lo que fue una noche con poca puntería más que un mal rendimiento global. Lance! informó que Brenner y Bruno Duarte viajaron en la delegación de 25 convocados, mientras que Spinelli quedó fuera por un golpe en el pie sufrido en un entrenamiento; por eso mantendría en duda su ataque hasta ver la alineación oficial. En cuartos empataron 0-0 fuera contra Santa Fe y ganaron 2-0 en casa, el libreto ideal que cualquier equipo que define la vuelta en el Maracaná querría repetir.
Lo que yo seguiría de cerca es si Vasco deja que Boca tenga la pelota durante la primera hora para esperar a que su presión se quede sin ideas, ya que en ese tipo de partido es donde más pesa la ausencia de Paredes. Si Boca abre el marcador, la disciplina que pide Arruabarrena pasará a ser el tema central: plantear una eliminatoria con la premisa de terminar con once jugadores suena sencillo, pero sostenerlo en una Bombonera encendida es otra historia.