El Milan puede jugar el balón hacia los dos carriles exteriores, con Modrić y Rabiot conectando el primer pase con los jugadores que llegan cerca del área. El Atalanta tiene una respuesta directa con Rowe y De Ketelaere hacia Krstović. Las recuperaciones y los segundos balones le dan a cada equipo otra manera de crear una ocasión cercana, así que el duelo va más allá de quién tenga la posesión.
Los cambios de orientación del Milan pueden meter a Chukwueze o Hutchinson por la derecha y a Moreira o Cissé por la izquierda. Esos envíos ponen a prueba la pareja de centrales adaptada del Atalanta, Kristensen y Kolašinac, sobre todo cuando Rabiot aparece por dentro. En el otro área, Rowe y Bellanova pueden lanzar una salida rápida a la espalda del jugador de banda más adelantado del Milan, con De Ketelaere abasteciendo a Krstović.
El Atalanta no cuenta con Elmas, Raspadori ni Kessié, con lo que pierde roles conocidos de llegada, último pase y recorrido en el mediocampo. Aun así, su plantilla incluye a Rowe, Krstović, De Ketelaere y Scamacca. El Milan no tiene a Gabbia ni a Saelemaekers, mientras que su previa oficial espera el regreso de Modrić y Gila, y da como disponible a Chukwueze.
La presión del Atalanta plantea una prueba para el primer pase del Milan; una salida limpia del Milan puede encontrar el espacio a la espalda de esa presión. Si los visitantes defienden más atrás, el Milan puede pasar de una banda a la otra y atacar el siguiente balón tras un despeje. Las salidas rápidas del Atalanta y la presión por fuera del Milan le dan a este partido varias vías de entrada al área. Por eso nos quedamos con un Milan vs. Atalanta de más goles.