Este partido se definirá por cuánto tiempo pueda sostener el juego cada lanzador abridor y cómo se dé el primer relevo del bullpen. Rasmussen viene trabajando con entradas largas y un control muy fino, mientras que Messick limitó a Tampa Bay a una sola carrera en cada una de sus dos aperturas de temporada regular y no permitió carreras limpias en cinco entradas durante su cruce reciente. Cleveland logró anotar una vez que Rasmussen dejó la lomita, y la parte alta del orden de Tampa Bay impulsó su última victoria. Las entradas intermedias deberían marcar el rumbo del cierre del encuentro.
En Cleveland, Kwan y Ramírez pueden preparar el terreno para DeLauter y Lowe, mientras que DeLauter y Bailey ya le conectaron cuadrangulares a Rasmussen. Del otro lado, Díaz, Aranda y Caminero le dan a Tampa Bay una parte alta del orden muy sólida, respaldada por velocidad y buen contacto detrás de ellos. El cambio de Messick y lo que viene de hacer frente a esta alineación convierten a sus primeros tres enfrentamientos contra ese orden al bate en el duelo de pitcheo central del juego.
El reporte disponible para el Juego 5 no registra nuevas lesiones en los núcleos proyectados de ninguno de los dos equipos. Cleveland le dio descanso a Gaddis, Sabrowski y Smith en su partido anterior, por lo que llega con un grupo de relevistas frescos para las entradas finales. Tampa Bay también cuenta con Booser, Kelly y Wells listos detrás de Rasmussen, así que ambos clubes tienen opciones claras para cubrir los últimos innings.
La reciente apertura de cinco entradas de Messick apunta a que Cleveland le entregará el juego a ese trío descansado alrededor de las entradas intermedias. La combinación Kwan-Ramírez-DeLauter-Lowe de Cleveland ya produjo en las últimas entradas ante Tampa Bay, y la parte baja de su orden al bate aportó un jonrón en esta serie. Por eso, me quedo con la victoria de los Cleveland Guardians.