Finlandia lidera el grupo y tiene la cuota más baja, pero el primer duelo entre estas dos selecciones fue mucho más parejo de lo que eso sugiere. Hubo nueve remates por lado, un xG de 0,66 a 0,40 y un empate sin goles, aunque Finlandia tuvo el 61 % de la posesión. Creo que en campo neutral la diferencia es menor de lo que refleja la tabla, y aquí me quedo con Bielorrusia.
El último resultado de Finlandia merece una segunda mirada. Ganó 2-1 a Albania, pero Albania se quedó con diez en el minuto 22 y aun así remató más, 14 a 11, y generó las mejores ocasiones: 0,95 a 0,53 de xG. El 7-0 contra San Marino tampoco nos dice mucho. Si dejamos de lado esos dos partidos, los datos muestran una derrota de Finlandia por 0-1 en casa ante Malta en la clasificación para el Mundial, seguida de un 0-4 contra Alemania y un 1-2 frente a Hungría en amistosos.
Además, pierde a Kaan Kairinen, suspendido tras recibir dos amarillas, así que tendrá que reconstruir el mediocampo alrededor de Kamara, que vuelve después de un año fuera de la selección. Pohjanpalo y Walta, con tres y cinco goles esta campaña, son la amenaza real, y eso es lo que Bielorrusia deberá controlar.
Con Goncharenko, a Bielorrusia le cuesta recibir goles: solo ha encajado dos en tres partidos de la Liga de Naciones y no recibió ninguno en el último enfrentamiento. El 4-0 ante San Marino llegó con goles de Kontsevoy, Shumansky y Ebong, así que también tiene peligro arriba. Espero un partido cerrado y parejo, como el que vimos en Helsinki, en el que Bielorrusia encuentre lo necesario para llevarse el triunfo.