La presión del Brighton y las vías que tiene el Crystal Palace para avanzar por el mediocampo hacen que el primer pase hacia adelante sea clave. Los locales han mantenido su ataque en marcha con jugadores que han entrado como reemplazo, mientras que el Palace ha marcado mediante combinaciones por el centro y centros de sus carrileros. Los últimos resultados del Brighton reflejan tanto una definición decisiva y paradas importantes como una defensa bien coordinada.
Kostoulas lidera la presión del Brighton, con Gross y Ayari atentos para recoger el balón y atacar a un defensor que salga a presionar. La respuesta del Palace pasa por Wharton y Timber, que buscan a Kamada o Pino cerca de Strand Larsen, mientras los carrileros estiran la cobertura de los laterales. Ante el Nottingham, el Palace marcó tras una combinación, un córner y un rebote; en Lyon, un córner en corto y la subida de Khalaili le dieron sus goles.
El Brighton sigue sin Mitoma, Minteh y Wieffer, pero el mediocampo de Gross y Chema, junto con sus atacantes de apoyo, ya ha demostrado que puede funcionar. La suspensión en competiciones nacionales de Disasi deja al Palace sin un defensor, pese a que jugó en Europa. El trío previsto de Richards, Canvot y Lerma ya ha jugado junto, y el argumento ofensivo se apoya en jugadores que aparecieron en Lyon, sin depender del regreso de Mateta o Henderson.
La rotación del Brighton da una base sólida a su presión inicial. El Palace también ha demostrado que puede seguir creando ocasiones después de encajar, y Kamada y Khalaili aportaron tras jugar menos minutos en Europa. Esperamos un partido parejo, marcado por esas conexiones por el centro y el espacio junto a los laterales del Brighton cuando avanzan. Por eso nos inclinamos por el Crystal Palace para mantener el partido cerrado.