Que Vitória parta como claro favorito maquilla una severa crisis en su defensa. Con hasta cinco de sus zagueros habituales fuera por lesión, la última línea llega sumamente frágil. Chapecoense puede estar pasándola mal en el fondo de la tabla, pero está en buena posición para aprovecharse de esta defensa improvisada, mantener el trámite cerrado o golpear al contragolpe.
A pesar de haber tenido un largo período de descanso, el momento reciente de Vitória ha sido desastroso, tras perder siete de sus últimos diez partidos. Históricamente tampoco se le da bien ganar con solvencia: no logró superar la diferencia de un gol en quince de sus últimos veinte encuentros.
Por su parte, Chapecoense ha demostrado últimamente que sabe rascar puntos fuera de casa, logrando empates consecutivos en plazas complicadas. Con las numerosas bajas de Vitória y su falta de ritmo positivo, confiar en que cubran el hándicap es un error. El escenario favorece con claridad a que la visita se mantenga en partido y sea competitiva.