La principal ventaja de la Lazio radica en cómo sus pases verticales y la amplitud por la banda izquierda coinciden con la zona donde el Sassuolo busca tapar la salida limpia. Se esperan cambios en el ataque del Sassuolo para recuperar vías de desahogo tras una actuación bastante más apagada en Como. El partido debería definirse por si esas salidas logran aliviar la presión antes de que caiga otro centro al área.
El pase vertical de Belahyane y la llegada de Taylor ayudaron a generar el primer gol de la Lazio frente al Parma. Tavares y Zaccagni ofrecen una segunda vía ante el repliegue por el sector derecho del Sassuolo, contando además con Isaksen para cambiar de frente. El Como explotó esa banda repetidamente tras el descanso, mientras que el Frosinone castigó al Sassuolo aprovechando una pérdida en salida y el rebote de un córner.
Boloca y Kone siguen de baja, lo que deja un mediocampo renovado para conectar con la ofensiva reestructurada. Los once proyectados de la Lazio en el medio y en punta ya jugaron contra el Parma sin los ausentes habituales, por lo que el planteo no depende de la vuelta de Pinamonti. Las alineaciones previstas siguen siendo estimaciones, donde se espera que Esposito, Laurienté y Thorstvedt asuman un rol más protagónico en el Sassuolo.
Espero un duelo inicialmente trabado y cerrado, para luego dar paso a una mayor exigencia sobre las bandas del Sassuolo a medida que la Lazio haga circular la pelota e incorpore llegadas de los mediocampistas. Las llegadas reales de la Lazio al área frente al Parma pesan más en este análisis que la racha de victorias en sí. Por eso, me quedo con la victoria de la Lazio.