Nagoya ha sido la defensa más completa de la liga, y la principal vía de Shiga para anotar va directa contra el aspecto del juego de Nagoya que mejor la neutraliza. Shiga basa su juego en los robos, los pases y las transiciones, mientras que los manejadores de balón de Nagoya rara vez lo pierden. La pregunta aquí no es tanto quién ganará, sino qué tipo de partido veremos. Creemos que será un duelo trabado.
Nagoya comienza su calendario en casa invicto, después de disputar ocho partidos como visitante. Ningún rival le ha anotado más de 85 puntos, incluido Tokyo SR, el mejor ataque al que se ha enfrentado, y ha recibido unos 75 puntos por partido. Siete de sus ocho encuentros terminaron muy por debajo de la cifra de puntos que marca la cuota para este partido. Fuerza muchas pérdidas y comete apenas unas diez por encuentro.
Shiga destaca por sus pases y robos: lidera la liga en asistencias, es segundo en robos y resulta peligroso en transición. Pero pierde la batalla por el rebote por unos seis por partido y lanza con un 31 % desde el triple, pese a hacerlo con mucho volumen. Como visitante ante el único equipo puntero al que se ha enfrentado, anotó 67 puntos.
Los duelos clave: Saito y los bases de pocas pérdidas de Nagoya contra August, Nomoto y los ladrones de balones de Shiga. Shiga también mantiene sus pérdidas en cifras moderadas, así que no esperamos un intercambio frenético de canastas. En el rebote, Eatherton y Millora-Brown deberían darle segundas oportunidades a Nagoya, en vez de propiciar contraataques. Ninguno de los equipos tiene una nueva baja; las lesiones de Yonesu, de Nagoya, e Iwashita, de Shiga, son de larga duración.
Esperamos una primera mitad igualada, que la presión de Nagoya en el tercer cuarto abra una brecha y que un banquillo más profundo le permita controlar el último cuarto. Un partido en media cancha, con la defensa de Nagoya marcando el ritmo, apunta a una noche de pocos puntos. Por eso nos quedamos con el under.