Dos partidos con panoramas muy distintos. En Miami la duda no es quién gana, sino por cuánto: el equipo local cuenta con las figuras más raras de ver y genera casi lo mismo que encaja. En Cleveland la incógnita pasa por ver quién cubre los últimos innings, ya que ninguno de los dos tiene un bullpen definido para un juego a todo o nada.
Inter de Miami vs. DC United. Miami va tercero en el Este y marca muchísimos goles en casa, pero atrás da las mismas facilidades. En los últimos ocho partidos con datos de ocasiones de gol, promedió unos 1.6 goles esperados a favor y concedió cerca de 1.8, y es en la segunda parte donde más se desarma: permite bastantes más llegadas tras el descanso que antes. Su racha reciente lo refleja con cuatro empates consecutivos y una derrota al final frente a Columbus. Su único triunfo en esa seguidilla de diez encuentros fue el 7-1 ante Montreal, el peor equipo del torneo, con lo cual solo ganó por dos goles una vez de diez.
Las bajas van en la misma sintonía. Miami no cuenta con el sancionado Morales ni con Bright, que salió lesionado en Columbus, por lo que la protección delante de la zaga es más endeble y la banda derecha también llega corta. El DC pierde a Munteanu, descartado por su entrenador, pero se prevé la vuelta de Baribo, quien junto a Nono conforma la vía de contragolpe. El DC genera cerca de 1.65 goles esperados por partido y se mantuvo a tiro de un gol o menos en ocho de sus diez presentaciones más recientes. Messi y Suárez siempre pueden marcar un doblete en cualquier mitad, así que la línea no es intocable, pero pedirle una ventaja de dos goles a un equipo propenso a ceder terreno en los minutos finales es demasiado. Por eso me decanto por el DC United para aguantar dentro del margen.
Cleveland vs. Chicago White Sox, Juego 5. Las primeras tres entradas han sido el tramo más apagado de la serie, con apenas nueve carreras en cuatro juegos y dos lanzadores diestros de muchos ponches. Sin embargo, ninguno de los abridores está para una labor larga. Burke es el brazo de volumen con un límite cercano a los 70 lanzamientos, y Williams llega con apenas dos días de descanso tras relevar una entrada en el Juego 4. Esto traslada la responsabilidad a los relevistas hacia el quinto o sexto inning.
Ambos bullpens están con parches. En Chicago, Kay, Taylor, Hicks y Fedde sufrieron en el Juego 4. Cleveland no dispone de Messick, Smith lanzó 31 pitcheos hace dos días y Holderman sigue en la lista de lesionados. De las 36 carreras anotadas en esta serie, 27 cayeron entre el 4.º y el 9.º inning, y los episodios más abultados en los Juegos 2, 3 y 4 fueron contra relevistas. Para colmo, el viento sopla hacia afuera. Por eso me inclino por el over aquí, teniendo en cuenta que el único modo de perder la jugada sería toparse con un duelo de lanzadores de 3-2.