El Atalanta viaja a Florencia con sus dos delanteros del primer equipo y casi toda su defensa central en la enfermería, y creo que esa combinación es la clave del partido, más allá de lo larga que sea la lista de bajas. Según nuestros datos de disponibilidad, Scamacca y Raspadori son baja en ataque, mientras que Hien, Kossounou y Kolasinac se lo pierden en defensa, sumados a Bellanova y Kessie. La ACF Fiorentina también llega tocada, pero sobre todo en la zaga (Pongracic es baja y Ranieri es duda). Así que mi pregunta es: ¿puede un equipo visitante obligado a reconstruir ambas áreas seguir presionando alto, o tendrá que replegarse más de lo que le gustaría?
Primero, el Atalanta. Cuando faltan los centrales que habitualmente cubren la espalda en una línea alta, sostener la estructura de presión se vuelve mucho más complicado, ya que los recambios rara vez confían en el espacio que dejan a sus espaldas. Arriba, sin Scamacca ni Raspadori, no hay quien aguante la pelota de espaldas para dar tiempo a la llegada de la segunda línea, por lo que ni siquiera una buena presión garantiza generar ocasiones. Son dos problemas distintos que se retroalimentan.
El panorama de la Fiorentina es diferente. Perder a Pongracic obliga a la defensa local a improvisar una nueva pareja de centrales ante un rival que, aun sin sus delanteros habituales, no parará de encarar y tirar desmarques. Sottil, Atta y Parisi también están descartados, así que el banquillo local apenas tiene profundidad para agitar el partido. La gran incógnita es si una zaga local emparchada quedará más expuesta que un ataque del Atalanta sin una referencia clara.
Fuente: nuestros registros de disponibilidad para este encuentro (última actualización justo antes del saque inicial). Las alineaciones confirmadas pueden cambiar este escenario, así que lo planteo más como una pregunta abierta que como una conclusión definitiva. ¿Qué equipo crees que siente más sus ausencias?