Tres equipos más fuertes se enfrentan a rivales cuyo estilo de juego potencia sus principales virtudes. El Leipzig en casa es un equipo distinto al Leipzig fuera, y la valiente salida de balón del Elversberg se topa de lleno con su presión tras pérdida. En sus visitas a buenos equipos, el Manchester City ha apostado por el control y ha dejado la portería a cero; el ataque del Villa en casa ante rivales de nivel, en cambio, ha ofrecido poco. El Wolves sigue generando más ocasiones que sus visitantes en Molineux, y el Watford apenas ha aparecido en ataque fuera de casa en todo el otoño.
El Leipzig de Demichelis suma cuatro victorias en cuatro partidos en casa, con 15 goles a favor y ninguno encajado, y ha generado entre 2,1 y 4,0 goles esperados en cada encuentro. La comparación más cercana fue tres días después de una dura derrota en la Champions League ante el Como, cuando un equipo con rotaciones aun así venció 5-0 al HSV. Al Elversberg le gusta tener el balón, pero como visitante ante el Union y el Schalke apenas creó ocasiones y concede cerca de 18 tiros por partido. Su salida de balón por medio de Keidel se encontrará con la presión del Leipzig en el centro del campo, y Nusa atacará por la izquierda a un costado derecho al que Gyamerah acaba de regresar. Nkunku es duda, lo que le resta al Leipzig algo de definición entre líneas, pero la presión y la amplitud siguen ahí. Por eso nos quedamos con el Leipzig.
En Villa Park, las victorias del Villa en casa llegaron en Europa. En liga perdió ante el Arsenal y el Forest, y generó muy poco en ambos partidos. Onana está fuera, Wan-Bissaka y Ruggeri se pierden el encuentro en los laterales, Manzambi es duda y el Villa ha tenido un día menos de descanso tras su partido entre semana. Doku contra Cash por la banda derecha del Villa es la vía más clara del City; Foden y Cherki pueden aprovechar los espacios interiores ante un doble pivote de contención. En sus visitas al Manchester United y al Liverpool, el City controló el partido y no encajó. El bloque medio del Villa, el viento y la lluvia previstos, y sus contragolpes con Jackson hacen que el empate sea un resultado posible, así que nuestra apuesta por el City también nos cubre ante ese escenario. Vamos con el Manchester City.
El Wolves generó más ocasiones que todos los visitantes que han pasado por su estadio en liga y de los que tengo datos, y siguió creando después de las bajas de Jiménez y Rodrigo Gomes, con ocho tiros a puerta ante el Burnley. El problema está en la definición, así que aquí nos centramos en el resultado y no en una victoria amplia. El Watford solo ha marcado una vez en cuatro partidos fuera y generó muy poco en Bristol City pese a tener la mayor parte de la posesión. Sin Bove, su salida de balón por el centro es más previsible, algo que favorece la presión del Wolves. Lopez, James y Bellegarde llegando desde atrás no necesitan un delantero centro para marcar, y los saques de esquina ofrecen una segunda vía. Por eso nos quedamos con el Wolves en casa.