Auxerre y Le Mans deberían poner a prueba el primer pase del rival desde planteamientos muy distintos. La línea defensiva compacta del Auxerre puede sacar el balón por el medio hacia los jugadores que atacan la espalda de la defensa. El Le Mans puede presionar esa salida y buscar a Mafouta o una jugada a balón parado. La calidad del primer remate limpio debería decidir qué fase de presión pesa más.
Danois ha conectado últimamente con Faivre, Namaso y Archer para generar ocasiones claras dentro del área, mientras que la presión del Le Mans exige a Bretelle y Vercruysse cortar ese primer pase por el centro. En el campo del Le Havre, la cadena ofensiva del Auxerre creó remates repetidos desde muy cerca, y su probable línea de tres atrás jugó el partido completo. Ahora el Le Mans tiene que reemplazar a Voyer, que salió lesionado del partido contra el Toulouse, y a Larouci en la banda; Bourabaa y Colas ya se habían perdido ese partido. Calodat ha mostrado un buen aporte en tramos más cortos, así que el Le Mans todavía tiene camino hacia el área, pero las conexiones ya consolidadas del Auxerre parecen mejor situadas para convertir la lucha inicial en el medio del campo en un remate decisivo. Por eso nos quedamos con el Auxerre.