Dos partidos donde el guion parece claro antes de que ruede el balón. En Viena, el Rapid domina sus partidos en casa y el TSV Hartberg cede mucho terreno a domicilio, así que la duda no es quién tendrá la pelota, sino por cuánta diferencia se impondrá el local. En Frankfurt se miden dos defensas que conceden disparos semana tras semana, y ambos entrenadores han prometido ir al frente. Ninguno de los dos choques apunta a mantenerse bajo control durante los noventa minutos.
El Rapid de Thorup gana teniendo la posesión. En sus partidos de liga como local con datos registrados, generó entre 2.4 y 5 goles esperados y concedió menos de uno, sumando tres de sus cuatro victorias en casa por dos o más goles de margen. Además, los goles en los tramos finales no paran de llegar desde el banquillo: Dahl, Wurmbrand y Mbuyi marcaron en los últimos diez minutos esta temporada. Y al no haber tenido partido entre semana, Thorup cuenta con todo su plantel disponible.
El Hartberg de Schopp apenas roza un tercio de la posesión fuera de casa y sufre una barbaridad en defensa: 16 remates encajados ante el Tirol, 18 frente al Altach y 36 contra el Salzburg, donde prácticamente no generó peligro arriba. Ahora intentan salir jugando desde atrás con más riesgo, y Thorup ya ha dejado claro que piensa presionar esa salida. La baja de Wilfinger, titular en todos los encuentros hasta su lesión de rodilla, debilita la zaga; de hecho, en el único partido de liga disputado desde entonces encajaron tres goles en casa.
La mejor baza del Hartberg es encontrar un gol tempranero en una contra rápida, que es como han llegado sus tantos a domicilio. Sin embargo, el Rapid solo ha recibido un gol como local en toda la temporada y, una vez que se ponga por delante, el Hartberg estará obligado a abrirse, lo que favorece a los revulsivos del banquillo vienés. Por eso me decanto por una victoria clara del Rapid.
En Frankfurt, el Eintracht ha permitido entre 17 y 22 remates en cuatro de sus cinco partidos de liga, en su mayoría ante rivales de mitad de tabla, y en todos ellos se vieron al menos cuatro goles. Su propio ataque produce ocasiones claras cada jornada, con Ebnoutalib, Burkardt y Uzun viendo puerta. La respuesta de Hütter a la contundente derrota en Leipzig pasa por presionar desde el primer minuto, lo que abre el partido en lugar de cerrarlo.
El Köln llega sin un '9' de referencia, aunque su peligro nunca ha dependido principalmente de esa posición. Cinco de sus ocho goles llegaron a través de extremos y llegadores desde segunda línea como El Mala, Maina y Bülter, y todos ellos están disponibles. En defensa, el Köln pierde la contención de Skhiri en el mediocampo y a dos centrales, lo que dará vía libre y espacios en el área a la dupla atacante de Frankfurt.
Al Frankfurt también le cuesta horrores sostener ventajas, dejándose remontar o empatar ante Augsburg, Union y Freiburg. Veo un trámite con goles en ambas porterías y un marcador que no se quedará quieto. Por eso voy con los goles en Frankfurt.