En la salida de balón, el Porto se topa con un PSV decidido a tapar las opciones en corto y obligar al pase largo. Más allá de esa presión inicial, los dos equipos cuentan con receptores útiles que se incorporan desde diferentes zonas. La clave del partido estará en cómo se reordene y conecte cada mediocampo con su defensa una vez superada esa primera línea.
El Porto tiene bien engrasada la conexión entre Pepê y el delantero centro, aunque en su derrota ante el Betis también se vio cómo el desborde por banda terminó culminándose por dentro. El PSV puede hacer daño en ese espacio gracias a sus envíos desde la derecha y al desmarque de Til y Mijnans. Til asistió a Mijnans frente al ADO antes de que una lesión y una expulsión cambiaran el rumbo del partido, y en su visita a Leipzig, pese a quedarse sin marcar, también generó ocasiones claras.
Las bajas de varios delanteros habituales en el PSV han obligado a redefinir funciones en ataque, pero no han roto del todo sus circuitos asociativos. Til y Mauro siguen entre algodones a la espera del alta médica; sus recientes apariciones sirven para calibrar su rol, no para darlos al cien por cien físicamente. Con el regreso de Bednarek, el Porto suma otra alternativa en el eje de la zaga, mientras que la elección del lateral izquierdo sigue en el aire.
Espero un arranque marcado por la disputa en la presión, para luego dar paso a más espacios para los hombres de segunda línea conforme avance el encuentro. El PSV ya ha demostrado tener variantes de recambio para mantenerse en el partido más allá de contragolpes aislados. Por eso me inclino por el PSV para mantener el duelo muy igualado.