La ventaja de 1-0 que sacó Vasco en la ida en La Bombonera nació de lo único que Boca no pudo frenar: las subidas de Andrés Gómez por la banda, quien además terminó expulsado. El tramo en el que jugaron con diez hombres es justo lo que me llevaría para la vuelta: Vasco perdió su mejor salida por derecha y aun así aguantó, mientras que Boca tuvo superioridad numérica y no supo transformar la presión en gol. Así que la incógnita pasa por ver quién resuelve antes su problema: si Vasco sin el extremo que fabricó su gol, o Boca, que estrelló un tiro en el poste, otro en el travesaño y tuvo una ocasión clara en el área chica en la ida y de todas formas se fue con las manos vacías.
Según la crónica de Vistazo, Adson cabeceó a la red un centro de Gómez a los 24 minutos. A partir de ahí Boca apretó: un centro de Blanco dio en el poste alrededor del minuto 54 y, tras la segunda amarilla a Gómez en el 63', Ascacíbar sacó un remate al travesaño y un balón cruzó el área sin que Merentiel ni Enner Valencia pudieran empujarlo. La previa de Primicias planteaba el reto de Boca en torno a reemplazar a Leandro Paredes, por lo que ese vacío creativo en el mediocampo ya existía antes de disputarse la ida.
Una tarjeta roja suele conllevar sanción para el siguiente encuentro, pero no he encontrado una fuente que confirme la situación de Gómez, así que lo considero una incógnita. Si Vasco tiene que rearmar ese costado, los laterales de Boca contarán con más campo para proyectarse al ataque, que fue precisamente lo que los volvió peligrosos en el primer partido. Si Vasco logra mantener la amenaza al contragolpe, la línea adelantada de Boca será el sector vulnerable. Yo pondría el ojo en ver si los centros tempraneros de Boca encuentran a un rematador o simplemente terminan facilitándole el trabajo a los centrales de Vasco.