Seibu suele ganar apoyándose en un pitcheo abridor de primer nivel para tomar ventaja temprano y llevarse partidos de pocas carreras. Nippon-Ham, por su parte, ataca con una alineación equilibrada que puede verse neutralizada ante lanzadores de élite, pero consigue sus victorias aprovechando un bullpen profundo y descansado para mantener los juegos cerrados y castigar en las entradas finales. El desarrollo de este encuentro dependerá en gran medida de lo que ocurra una vez que los abridores dejen la lomita.
Seibu perdió a su principal preparador por una lesión de codo, lo que debilita seriamente su puente hacia el cierre del partido. Mientras tanto, Nippon-Ham llega con bastante descanso, con el bullpen completamente disponible y el regreso de su bateador de poder estelar. Aunque el abridor de Seibu podría dominar en los primeros innings, los episodios finales favorecen con claridad a los visitantes. Por eso me inclino por los Fighters para conseguir la remontada en la recta final.