Los Brewers están en una posición inmejorable para sentenciar esta Serie Divisional de la Liga Nacional ante los Padres de San Diego. Aunque San Diego se juega la vida y manda a Nick Pivetta a la lomita, su incapacidad para trabajar profundo en los partidos representa un punto débil crítico para los locales. Los Padres tendrán que apoyarse a fondo en un bullpen que ya llegó bastante desgastado del juego anterior, dándole a Milwaukee la ventaja perfecta en las entradas finales.
Nick Pivetta ha lucido efectivo cuando está en el montículo, registrando una efectividad de 2.86, pero apenas suma 34.2 entradas en 8 aperturas esta temporada. Este promedio de poco más de cuatro innings por salida significa que los relevistas de los Padres se verán obligados a cubrir casi la mitad del encuentro.
El bullpen de San Diego ya se encuentra contra las cuerdas: en su último choque consumió 80 pitcheos en 3.2 entradas. Exigir a un cuerpo de relevistas sobrecargado que controle la parte media y final de un juego de eliminación dispara enormemente las probabilidades de un descalabro.
Con la serie a su favor 2-0, Milwaukee manda a Dustin May a la lomita. Aunque su efectividad de 4.70 sugiere que podría permitir daño, la ofensiva de los Brewers debería encontrar múltiples ocasiones para responder en cuanto salga Pivetta. La fatiga del bullpen de los Padres abre la puerta ideal para que Milwaukee selle la serie como visitante.