Ambos partidos se decidirán por un equipo que pierde posesiones de una forma a la que su rival no responde en la misma medida. En Nueva York, Orlando ha perdido al jugador que construía todo su ataque en estático, y el grupo que queda tendrá que vivir de los tiros en suspensión frente a un juego interior que sigue dominando el rebote. En Filadelfia, Detroit pierde el balón con la misma regularidad juegue contra quien juegue, y visita el pabellón donde los exteriores de Filadelfia han forzado más pérdidas. En ambos casos, el número de posesiones importa más que los nombres del parte de lesiones.
Knicks vs. Magic. Ambos equipos están 0-2, pero por motivos distintos. Los Knicks perdieron por seis y por cuatro puntos, mantuvieron a sus dos rivales cerca de los 106 y cayeron por errores propios: 30 pérdidas en los dos partidos y una sequía en el tercer cuarto en ambos. Lo que sí han repetido a su favor es el dominio del rebote, con ocho más que Filadelfia y siete más que Boston. El ataque de Orlando pasaba por Paolo Banchero: 35 puntos, 10 asistencias y 16 de los 39 tiros libres del equipo contra Atlanta. Está de baja tras someterse a una resonancia y no viaja.
El duelo clave será ver cómo crea Orlando sin él. Wagner, Bane y Suggs asumirán la dirección, y este grupo ha anotado cerca del 27 % en triples hasta ahora, con Bane en 4 de 19. En la pintura, Towns, Hart y Drummond se medirán a Wendell Carter, Bitadze y da Silva, y Orlando acaba de conceder 61 rebotes a Minnesota. Isaac también es baja, así que Orlando pierde además su envergadura en el puesto de alero. Las pérdidas de los Knicks son el contrapeso, pero Orlando las fuerza a un ritmo moderado (12 contra Minnesota), y Anthony Black, su mejor defensor exterior, todavía no ha jugado esta temporada.
Creemos que los Knicks abrirán brecha con segundas oportunidades y con los ataques en estático atascados de Orlando, sobre todo en la primera mitad y durante los minutos de las segundas unidades. El tercer cuarto es el tramo en el que Orlando puede reaccionar si convierte los errores de los Knicks en canastas al contraataque. Por eso nos quedamos con una victoria clara de los Knicks: Orlando tiene dos carencias en su plantilla, el rebote y la ausencia de su principal generador de tiros libres, frente a una pérdida de balón de los Knicks de impacto moderado.
76ers vs. Pistons. Filadelfia juega sin descanso y no contará con Joel Embiid; el mercado se ha inclinado con fuerza hacia Detroit tras esa noticia. Lo que no ha tenido en cuenta es la batalla por las pérdidas. Detroit ha acumulado entre 17 y 20 pérdidas en los seis partidos con estadísticas disponibles, frente a defensas de niveles muy distintos, así que buena parte del problema es propio. En casa, Filadelfia ha forzado 21 y 22 pérdidas en sus tres partidos. Detroit fuerza bastantes menos cuando juega en serio, entre 12 y 14, así que no puede recuperar esas posesiones por la misma vía.
La respuesta de Detroit pasa por el tamaño y los tiros libres, y tiene peso: Filadelfia solo cuenta con Bona como pívot, Walker es baja y con Embiid también desaparece su volumen de tiros libres. Pero Detroit tampoco tendrá a su principal reboteador, Jalen Duren, y en Miami, sin él, solo dominó el rebote por cuatro. LeBron James descansó la noche anterior y llega fresco, junto a Maxey, Brown y Edgecombe en la dirección. Ausar Thompson, el mejor defensor de Detroit sobre el balón, es duda tras perderse la sesión de tiro.
El segundo cuarto, cuando entran los mejores tiradores suplentes de Detroit, será su mejor tramo. Los terceros cuartos de Nurse han sido buenos, y en el último habrá que ver si la presión de Filadelfia aguanta con las piernas cansadas. Incluso con ese cansancio, calculamos que el balance de pérdidas dará unas cuantas posesiones de ventaja a Filadelfia. Por eso apostamos por una victoria de los 76ers en casa.