El 0-3 de Nueva York no se explica solo por la mala suerte. Los problemas se repiten en los mismos puntos cada partido: un banquillo que no aguanta sus minutos, un ataque en estático que no ha llegado a los 104 puntos y ventajas en los últimos minutos que se les escapan una y otra vez. Detroit presenta el perfil opuesto: tiene profundidad, domina el rebote y ya ganó fuera de casa sin su pívot All-Star.
Los Knicks perdieron por 6 puntos en casa ante Filadelfia, por 4 en Boston y por 9 en casa ante Orlando. Contra Orlando, el banquillo anotó 11 puntos, mientras que los suplentes de Orlando sumaron 37. Drummond fue sustituido tras siete minutos, y el entrenador admite abiertamente que los puestos detrás del quinteto titular siguen abiertos. Mitchell Robinson está fuera y Alvarado también, así que la segunda unidad tiene muy pocos recursos. Además, ganaban por diez a Orlando cuando quedaban algo más de nueve minutos, pero acabaron dejándose remontar tras cometer ocho pérdidas en el último cuarto.
Detroit venció a Boston, Miami y Filadelfia, y ganó el rebote contra los tres. La victoria en Filadelfia llegó sin Duren ni Thompson. Jenkins, que no fue elegido en el draft, jugó muchos minutos, y Holland y Robinson cubrieron las bajas. Los triples están entrando a un ritmo inusualmente alto, pero no todo se reduce a eso. Anotan algo más de la mitad de sus tiros de dos y van a la línea unas 26 veces por partido, así que tienen otra forma de sumar cuando dejen de entrar los triples.
El duelo más importante para Nueva York será el de Towns en el rebote contra un juego interior de Detroit sin Duren. Es una ventaja real y la vía más clara de los Knicks para competir en este partido. Las pérdidas de Detroit son otra puerta, pero Nueva York solo ha forzado entre 10 y 16 por partido y todavía no ha conseguido que ningún rival lo pague. Thompson volvió al entrenamiento de tiro; si juega, Detroit pondría de nuevo a su mejor defensor exterior sobre Brunson, pero este pronóstico no depende de que esté disponible.
Espero que los titulares de los Knicks mantengan el partido igualado al principio. El encuentro debería inclinarse en el segundo cuarto, cuando la segunda unidad de Detroit se enfrente al quinteto menos asentado de Nueva York, y de nuevo al inicio de la segunda mitad, cuando Detroit suele abrir brecha. Si el partido llega igualado al final, Nueva York todavía no ha ganado ningún cuarto periodo en la temporada regular.
Por eso me quedo con Detroit para ganar este partido directamente, como visitante.