Austria sigue generando ocasiones y la defensa de cinco de Kosovo ya ha demostrado que se le puede hacer daño. Me inclino por un partido abierto, tanto por eso como porque Austria está dejando muchas dudas atrás y en el mediocampo. Parece un encuentro en el que ambos equipos tendrán sus oportunidades, más que un duelo cerrado y trabado.
En el primer enfrentamiento, Austria ganó 3-1 y marcó de tres maneras distintas: de falta, en una contra rápida justo antes del descanso y tras una buena combinación que culminó un suplente. Kosovo también tuvo un penalti y desperdició un par de buenas ocasiones al final, así que el resultado no fue fruto de un rebote afortunado.
Los últimos partidos de Austria refuerzan esta idea. Ha sumado muchos remates en todos ellos y ha generado ocasiones claras; además, sus tres encuentros más recientes tuvieron cuatro goles. Contra Irlanda encajó dos, lo que me indica que no está logrando frenar a sus rivales, especialmente con varios centrocampistas ausentes.
Por parte de Kosovo, hay más incógnitas. Su delantero centro titular es duda y no marcó ante Israel pese a rematar bastante, aunque la mayoría de sus disparos fueron de poca calidad. Aun así, ha demostrado que puede crear ocasiones contra Austria y jugando en casa, y también hay dudas sobre el portero. Un gol al contraataque, a balón parado o de penalti bastaría para mantener el partido abierto.
Las alineaciones todavía no se conocen, así que este pronóstico se basa en cómo están las plantillas y en el rendimiento reciente de ambos equipos.