La posesión del Kashiwa y su juego por las bandas se medirán a un ataque del Vissel Kobe capaz de llegar al área mediante la presión, los envíos directos y los balones sueltos. La clave estará en lo que ocurra tras el primer duelo o despeje. Ambos entrenadores han cambiado partidos recientemente con sus sustituciones ofensivas, así que el banquillo será parte del plan desde el inicio.
El Kashiwa cuenta con conexiones claras gracias al pase de Koizumi, los centros de Yamauchi y las carreras a la espalda de la defensa. El empate de Segawa contra el Machida llegó tras un pase a la espalda del defensor, mientras que Fujio aprovechó en la copa ocasiones creadas por Yamauchi. El Kobe plantea otro tipo de desafío con los saques de banda y centros de Diego, además de Osako y Muto como referencias en torno al área.
La lesión de rodilla de Kumasaka, anunciada oficialmente, deja fuera a una opción para el centro del campo en nuestro análisis. Konishi y Nakagawa fueron titulares en el partido de copa, lo que mantiene la continuidad ofensiva. El problema defensivo es otro: el Kashiwa encajó goles en tiempo reglamentario tras una combinación por el centro y un rechace de córner, y Koga reconoció que esos patrones defensivos seguían sin resolverse.
Esperamos que el inicio gire en torno a que el Kashiwa supere la primera presión y a que el Kobe convierta las recuperaciones en nuevos centros. Habrá que prestar especial atención a los cambios ofensivos más adelante. Erik y Jean Patric aportaron tras entrar contra el Gamba y luego se asociaron en el gol de la victoria, con un centro de Jean Patric desde la izquierda.
Esa conexión entre los recursos del Kobe para poner balones al área y los problemas del Kashiwa para defender tras los despejes será decisiva para nosotros. El Kobe también mostró carácter ante el Gamba, con bloqueos defensivos y paradas de Gonda. Por eso, nos quedamos con la victoria del Vissel Kobe.