Este partido entre el tercero y el segundo de la tabla parece más igualado por las ocasiones de lo que indican las posiciones. Un equipo llega con los resultados y una larga racha sin perder; el otro, con más remates, más descanso y el factor campo. La pregunta es si la eficacia, muy por encima de la calidad de sus ocasiones, seguirá sosteniendo a los visitantes en una semana tan cargada.
El perfil del Viborg en casa se basa en el volumen. En cuatro de los cinco partidos con estadísticas generó más que su rival, y en nueve encuentros la calidad de sus ocasiones en casa ronda los 1,6 a favor y 1,1 en contra. Sus victorias recientes muestran el patrón: un 4-1 ante el Nordsjaelland, con goles tempraneros, y un 2-0 en Randers, donde Hanza marcó y Nouck asistió. Los goles llegan desde distintos puntos, con varios suplentes también viendo puerta, algo que encaja con un equipo que espera mantener la presión.
El Midtjylland gana de otra manera. Se repliega, cede el balón y marca en un puñado de ocasiones claras: un 4-1 con muy poca calidad de ocasiones y un 2-1 contra el Copenhague pese a recibir más remates. Esa eficacia se refleja en los resultados, ya que no ha perdido en la liga, pero también es lo que menos probabilidades tiene de repetirse exactamente. Además, el historial de enfrentamientos le favorece sobre todo por los empates y los partidos con muchos goles, más que por un dominio claro.
El calendario es lo que nos inclina. El Viborg llega con más de una semana de descanso. El Midtjylland jugó hace apenas unos días un partido europeo fuera de casa en Albania, que se cambió el mismo día entre protestas y sobre un terreno de juego en mal estado; justo después de este encuentro tiene otro partido europeo en casa. Si el marcador sigue igualado alrededor de la hora de juego, es ahí cuando suelen notarse las piernas cansadas y las ganas de pensar en el siguiente partido.
Las bajas afectan a ambos equipos. El Viborg no contará con Riahi, Mitchell ni Freriks, pero ese mismo grupo ya faltó cuando ganó en Randers, así que no es un problema nuevo; Coulibaly, centrocampista y jugador de banquillo, es la baja reciente. Al Midtjylland le faltan su portero titular, Olafsson, además del central Erlic y el defensa Jensen. Ya ha jugado dos partidos sin algunos de ellos y no perdió, así que no lo vemos como una debilidad demostrada, sino como otro punto de presión para un equipo que tendrá que defender centros y segundas jugadas.
Esperamos que el Viborg tenga más balón y remate más, mientras el Midtjylland buscará golpear pronto y proteger la ventaja. La segunda parte debería ser la más movida para ambos. El empate es una posibilidad muy real, vista la secuencia de los últimos tres enfrentamientos. Por eso nos quedamos con el Viborg en casa, con una apuesta que devuelve el stake si acaba en tablas.