Kashima y Kashiwa deberían disputarse el dominio desde el primer pase, con ataques rápidos a la espalda del mediocampo. La segunda jugada tras un envío directo será clave en ese duelo. Verdy y Fukuoka plantean una batalla parecida por la primera recepción y el despeje siguiente. En ambos partidos, la pregunta es qué equipo podrá volver a pisar el área con peligro después de que le frenen el primer intento.
Los espacios en el mediocampo de Kashiwa permitieron pases directos hacia delante antes de que el equipo ajustara tras el descanso contra FC Tokyo. Kashima puede mandar a Suzuki u otro jugador al espacio antes de que Matsumura o Bueno recoja la segunda pelota. Kashima generó remates precisos de Cavric y Matsumura, además de un gol de Elber contra Kyoto, aunque Leo Ceara tuvo que salir a los 64 minutos por un problema en la pierna. No está confirmado que pueda jugar, pero los otros atacantes sí aportaron. La lesión de Baba, de Kashiwa, está confirmada y se perdió los dos últimos partidos. Su línea de tres defensas ya ha jugado junta, así que la clave será cómo responde a las repetidas llegadas de Kashima.
La presión alta compacta de Fukuoka puede cortar el primer pase por el centro de Verdy. Si recupera la pelota, Miki y los carrileros pueden avanzar con ella para buscar a Morooka o Kitajima. La recepción directa de Verdy y los centros de Mizoguchi al segundo palo siguen siendo respuestas importantes. Someno está oficialmente suspendido y se perdió el último partido de Verdy; Morita volvió y solo jugó 29 minutos. Maeda, de Fukuoka, también está suspendido tras disputar el partido anterior completo, mientras que Miki y Uejima jugaron todo el encuentro. Así, quedan claras las vías actuales de presión y la salida con tres defensas.
Nos quedamos con Kashima para que sus ataques directos den resultado, y con Fukuoka para que convierta más recuperaciones en una llegada decisiva al área.