El duelo de copa entre Iwata y Kawasaki se perfila como un choque entre la presión constante y la llegada rápida al área rival. En el caso de Kobe y Jeonbuk, ambos tienen distintas formas de transformar el primer pase en una ocasión de peligro, y el desarrollo del partido dependerá de la respuesta defensiva en la siguiente posesión. En la pista, Nagasaki y KCC presentan un duelo similar: generación por dentro, respuestas desde el perímetro y la capacidad de frenar al rival tras anotar.
Iwata ha encontrado una vía directa conectando a través de Inui u Ohara con los envíos de Nishikubo hacia Peixoto en el área, mientras que Kawasaki suele mover el balón mediante Yamamoto y Wakizaka para mantener vivos los ataques tras los rechaces. El primer pase para superar la presión y la disputa del segundo balón tras los centros serán duelos determinantes. La reciente baja por lesión de Kawai resta una opción en la medular para Iwata, aunque Inoue y Lara han cubierto bien la zona central; este planteamiento no depende de que falten los atacantes de Kawasaki. La pegada en ataque de Iwata en la copa y sus bloqueos ante Sapporo le dan argumentos para aguantar ante Kawasaki pese al asedio tardío por las bandas. Por eso me quedo con Iwata.
Kobe puede presionar la salida de balón de Jeonbuk y nutrir a Osako desde los costados, pero Jeonbuk ha demostrado que Lee Young-jae es capaz de encontrar a Tiago a la espalda de la presión y que su banda derecha puede sacar centros antes de que la zaga rival se reordene. Jeonbuk también cuenta con Ítalo para cambiar el ritmo en la segunda mitad con sus conducciones, mientras que los centros tardíos de Kobe hacia Komatsu han generado peligro por arriba. El estado físico de Park está condicionado por un reciente golpe en la cabeza, Kim Jin-gyu tuvo minutos en el último compromiso de Jeonbuk, y las bajas de Sasaki y Ogihara en Kobe son ausencias ya prolongadas y no bajas nuevas. Las alternativas directas y el juego por fuera de Jeonbuk le permiten competir de tú a tú aunque Kobe tenga más posesión. Por eso me quedo con Jeonbuk.
La circulación de balón de Nagasaki puede habilitar en ofensiva a Brantley, Randolph y Baba, mientras que KCC puede apoyarse en Hoon para conectar por dentro con Long y Jang, además de aprovechar a King en el ala. La batalla bajo el aro y la capacidad de frenar al rival tras cada canasta interior marcarán los cuartos intermedios. Heo Ung no viajó tras perderse el último encuentro de KCC, y la fractura de Lee Ho-hyun reduce aún más la rotación exterior; tanto Hoon como Jang sí jugaron en ese partido. Nagasaki, por su parte, se ve obligado a adaptar su rotación habitual de extranjeros al límite de dos jugadores en cancha que rige en esta competición, a diferencia de KCC, que puede alinear juntos a Long y King. KCC sigue teniendo vías de anotación fluidas y conectadas a lo largo de todo el encuentro, así que me decanto por KCC.