Honduras ya venció a Jamaica en Kingston hace una semana y ahora jugará en casa, donde es muy difícil ganarle. Jamaica, en cambio, llega con bajas: los jugadores lesionados regresaron a sus clubes y Bailey Cadamarteri está suspendido. Honduras necesita ganar para seguir en la pelea y se enfrenta a una Jamaica que su propio entrenador considera mermada.
Lo de aquel primer partido no fue un golpe de suerte. Honduras remató 15 veces, por 12 de Jamaica, y puso siete disparos entre los tres palos, frente a los tres de su rival. La prensa local espera que el técnico José Francisco Molina repita el mismo once titular.
En casa, Honduras ha sido un rival duro en los últimos años: suma seis victorias, un empate y una derrota en sus últimos ocho partidos, con apenas cuatro goles encajados.
Rudolph Speid, el seleccionador de Jamaica, no lo ocultó. A varios jugadores les permitieron marcharse para tratar sus lesiones, Cadamarteri está sancionado por acumulación de tarjetas amarillas y, en palabras del técnico, el equipo está agotado. El buen registro de Jamaica como visitante llegó sobre todo ante Granada, Martinica, Nueva Caledonia y El Salvador, con una plantilla más completa. Ahora cuenta con menos efectivos, juega apenas tres días después de su último partido y tendrá enfrente a una afición local que exige una victoria.
Honduras no podrá contar con su capitán, Denil Maldonado, en el centro de la defensa; esa es la única baja realmente importante de su lado. Aun así, las ausencias de Jamaica pesan más y Honduras ya demostró en el primer duelo que puede crear ocasiones ante este rival.