Estos dos partidos de vuelta de la Liga de Naciones llegan justo después de haberse enfrentado hace nada, y en ambos la pregunta es la misma: ¿lo que pasó en el primer partido nos dice lo que va a ocurrir ahora? En Guatemala la respuesta es que no. El empate a cero en Paramaribo se dio porque Guatemala se plantó muy atrás y no contaba con dos de sus delanteros, pero ahora están obligados a ganar. En Barbados, en cambio, la respuesta es sí: el 4-1 se jugó en la misma cancha y entre los mismos dos equipos, y ninguno de los factores que hicieron que fuera un partido abierto ha cambiado.
Empecemos con Guatemala vs. Surinam. La semana pasada, Surinam tuvo el 62% de posesión, 13 remates y 8 a puerta, mientras que Guatemala apenas generó 2 tiros. Pero fue algo premeditado: Guatemala salió a defender el punto fuera de casa, teniendo además las bajas de Darwin Lom (sancionado) y Rubio Rubín (lesionado).
Esta vez el contexto es muy distinto. Surinam lidera el grupo con siete puntos y con un empate se mete a los cuartos de final. Guatemala se queda con cuatro, así que cualquier resultado que no sea ganar los deja fuera y los pone en riesgo de caer a la Liga B. Lom ya cumplió su sanción y Rubín apunta a volver; ambos estuvieron en el once que goleó 6-0 en casa a El Salvador la semana anterior.
El técnico de Surinam, Henk Fraser, lo dejó claro en rueda de prensa: espera que Guatemala salga al ataque y confía en que la velocidad de sus puntas encuentre más espacios. Surinam venía de ganar 3-2 en Honduras y 2-1 a Martinica antes de ese 0-0, demostrando que es un equipo con pegada y llegada. Que el local salga a buscar el partido frente a un rival letal al contragolpe plantea un escenario totalmente distinto al de la semana pasada.
Pasemos a Bermudas vs. Barbados. Bermudas es local en el papel, pero el partido vuelve a jugarse en el Wildey Turf de Bridgetown, donde Barbados se impuso 4-1 hace apenas tres días. Y no fue casualidad: Barbados registró 15 remates, 6 de ellos al arco, y ya se iba 3-1 al descanso.
La defensa de Bermudas ha sido su gran talón de Aquiles durante toda la ventana: han encajado 11 goles en tres partidos de fase de grupos. Recibieron cinco tantos contra Santa Lucía a pesar de haber disparado más (19 a 15) y dos al final contra Guadalupe. En cada uno de sus últimos diez encuentros hubo al menos dos goles, y en seis de ellos se vieron cuatro o más.
Eso sí, Bermudas tiene gol: ha marcado en sus tres duelos de grupo y además recupera a Jorj Dublin tras sus dos fechas de suspensión. Al estar en el fondo sin puntos no tienen nada que perder ni que proteger, por lo que esperamos que sigan yendo al frente ante un Barbados que también ha festejado goles en cada jornada.