El Feyenoord basa su juego en una presión ofensiva asfixiante y en generar muchas ocasiones, lo que obliga a sus rivales a replegarse. El AZ Alkmaar, en cambio, apuesta por un estilo equilibrado y de posesión, con énfasis en el control del centro del campo y una salida de balón ordenada. Cuando se enfrentan estos estilos, suele salir un partido abierto y de ritmo alto, aunque el AZ tiene calidad técnica para imponer su juego durante tramos del encuentro.
Los delanteros del AZ pondrán a prueba una defensa del Feyenoord muy mermada y remendada. El Feyenoord intentará hacerse dueño del partido en casa desde el principio y adelantará líneas, pero el AZ puede resistir el primer empuje y superar la presión con su buen juego de pases. A medida que avance el partido, las descoordinaciones defensivas del Feyenoord dejarán espacios importantes a la contra.
La crisis defensiva del Feyenoord genera un desajuste táctico evidente que su ataque goleador no puede compensar por sí solo. El AZ Alkmaar tiene la estructura de posesión y la calidad ofensiva necesarias para explotar esas debilidades, sobre todo en la segunda parte, cuando el cansancio pase factura a una zaga improvisada. Por eso creemos que los visitantes darán un paso al frente.