Para esta combinada de dos partidos, voy con dos favoritos claros que han demostrado que pueden desarmar sin esfuerzo a equipos muy replegados. El reciente despliegue ofensivo de España dejó en evidencia el colapso estructural de Croacia, mientras que la impecable línea de ataque de Inglaterra debería superar con facilidad a una Chequia en apuros que aún no ha sumado ni un punto. En ambos partidos, la clave está en la enorme diferencia de calidad ofensiva frente a rivales que no tienen los recursos tácticos ni el momento de forma para resistir una presión sostenida.
En el primer partido, España demostró que puede desbordar por completo el planteamiento de Croacia al imponerse 4-1 hace apenas una semana, atacando sin descanso por varios frentes. La defensa croata se ha venido abajo y ha encajado once goles en sus dos últimos encuentros contra rivales de primer nivel, incluida una dura derrota ante Inglaterra. Aunque se espera cierta rotación en defensa, las principales piezas ofensivas de España serán titulares, así que podrán volver a generar la presión en el área necesaria para lograr una victoria cómoda por varios goles.
En el segundo partido, Inglaterra llega con el ataque en plena forma tras golear recientemente 7-0 a Croacia. Su capacidad para desarmar defensas cerradas está clara, y enfrente tendrá a una Chequia desmoralizada, colista del grupo tras perder sus tres partidos. Inglaterra ya le ganó 2-0 como visitante, con superioridad numérica desde temprano, y dejó claro que tiene ventaja táctica. Ante las graves dificultades de Chequia, todo apunta a que Inglaterra dominará la posesión y ganará por una amplia diferencia.