El parón internacional ha golpeado con fuerza a ambos equipos, pero Vancouver llega a Soldier Field con bajas mucho más graves en piezas clave de su estructura. Sin futbolistas fundamentales en el centro del campo y la defensa, le costará muchísimo llevar el ritmo del partido y resistir la presión constante. Chicago, reforzado por una reciente victoria a domicilio y por su buen historial en este duelo, tiene una gran oportunidad para aprovechar la desorganización del rival.
La destacada posición de Vancouver en lo más alto de la Conferencia Oeste oculta la realidad de las bajas que sufre ahora mismo. Las ausencias de internacionales decisivos como Andrés Cubas cambian por completo la solidez defensiva del equipo: se queda sin el ancla del mediocampo que necesita para cortar los ataques rivales. Además, la falta de varias alternativas en defensa lo deja expuesto ante un equipo que suele encontrar la manera de marcarle cuando juega en casa.
Chicago afronta este encuentro con buenas sensaciones tras imponerse 1-0 a Charlotte a domicilio en un partido muy trabajado. También tendrá bajas importantes, pero sus actuaciones recientes apuntan a que puede mantener su sistema pese a las rotaciones. Además, los locales tienen un excelente historial en este enfrentamiento: han ganado sus 2 últimos partidos en casa contra Vancouver por 3-1, una muestra de que saben cómo desarmar a este rival.
La enorme cantidad de bajas de Vancouver, sumada al dominio histórico de Chicago en este duelo, hace pensar que los locales pueden firmar un gran partido. El impacto de las ausencias en la estructura del equipo visitante es demasiado grande como para pasarlo por alto, y deja a Chicago con una oportunidad clara de lograr un resultado vital.