Dos partidos en los que una defensa está rota justo de una forma que el rival sabe aprovechar. En Turf Moor, la zaga del Burnley, que no deja de encajar goles, se enfrenta a un Portsmouth que necesita muy pocas ocasiones. En Columbus, el DC United llega sin su máximo goleador, sin su otro delantero designado y sin su portero titular. En ambos encuentros, el equipo con una estructura más asentada parte con ventaja.
El Burnley ha encajado en nueve de sus últimos diez partidos y, en los tres más recientes, recibió ocho goles en veinte remates a puerta. Esta semana, su defensa vuelve a estar más debilitada: Humphreys y Beyer son baja, Walker se retiró en Lincoln y es duda, y el nuevo entrenador solo ha tenido tres días de trabajo en el campo. Además, el Burnley ha empatado siete de sus últimos diez partidos en casa y no ha ganado ninguno. El Portsmouth llega tras encadenar cuatro partidos sin perder; concede uno o dos remates a puerta por partido y encuentra el gol con sus extremos, a balón parado o gracias a un suplente que entra tarde, como Waddingham.
En Turf Moor, esperamos que el Burnley salga a presionar desde el principio con el nuevo entrenador, mientras el Portsmouth se mantiene compacto y busca el contraataque. Si llegan empatados al descanso, crecerá la ansiedad en Turf Moor, y la tendencia del Burnley a encajar en los minutos finales mantendrá a los visitantes en el partido. Por eso, nos inclinamos por que el Portsmouth salga con algún punto.
En Ohio, Baribo ha marcado dieciséis de los treinta y nueve goles del DC y será baja; también lo serán Munteanu y el portero Sean Johnson. La victoria por dos goles ante Columbus en septiembre se construyó precisamente por la vía que ahora tienen cerrada. El DC ya está eliminado y en sus últimos cinco partidos solo logró entre dos y cuatro remates a puerta por encuentro, ante un Schulte que atraviesa un gran momento.
Columbus se juega algo, tiene el volumen ofensivo de local y cuenta con una vía a balón parado gracias a Chambost, que dio tres asistencias contra Toronto, dos de ellas para cabezazos de Amundsen. Sus últimos cuatro triunfos en liga fueron por dos goles o más. Un gol tempranero debería abrir espacios para sus transiciones ante un DC que ya no tiene nada por lo que pelear. Por eso, nos inclinamos por una victoria cómoda de Columbus.