El Granada está encontrando constantes vías para pisar el área rival, mientras que el Burgos es más peligroso cuando transforma una recuperación en un ataque rápido. Los jugadores de banda adelantados del Granada invitan a esa respuesta directa, por lo que la posesión por sí sola no contará toda la historia. El primer despeje y la segunda jugada deberían ser decisivos en ambas áreas.
El Granada llegó al área en 18 y 16 ocasiones en sus dos últimos partidos. Los pases y envíos de Gumbau, el apoyo de Alemañ y las opciones por fuera con Rodelas y Owen pueden mantener el balón cerca del área del Burgos tras un primer rechace. El Burgos cuenta con un camino más directo: Llabrés conectó con Karrikaburu para abrir el marcador en Almería, y los costados adelantados del Granada dejan huecos para esa salida rápida.
Marqués sigue siendo baja en el Granada, de modo que Arnáiz y Pascual asumen mayor parte de la finalización por dentro. Owen ya regresó de sus compromisos internacionales, se entrenó con normalidad y Pacheta lo ha considerado listo para jugar. El Burgos, por su parte, vuelve a disponer en defensa de Grego Sierra y Sergio González, sumando alternativas en una zaga que concedió reiteradas llegadas al área en Almería.
El Granada puede acumular presión a través de Gumbau y su gente de banda, mientras que el Burgos tiene capacidad para castigar antes de que esa estructura se recomponga. Una ventaja del Burgos puede forzar una respuesta continuada del Granada; una ventaja visitante puede abrir más espacios para los hombres más verticales del conjunto local. Por todo ello, me decanto por un Burgos CF vs. Granada CF con más goles.