Todo apunta a un partido en el que un equipo tendrá la posesión y el otro vivirá del contragolpe. El conjunto local domina el territorio y el volumen de remates, mientras que los visitantes son ahora mismo el equipo más frágil atrás. Que ambos marquen es una opción realista, pero la mayoría de las ocasiones deberían caer de un solo lado.
El Beşiktaş propone un juego de posesión en casa: ronda el 60 % de balón, casi 18 tiros por encuentro y genera aproximadamente el doble de goles esperados de los que concede. Ha marcado 15 tantos en sus últimos cuatro partidos como local. Su punto débil son las transiciones defensivas, como quedó claro en la derrota ante el Trabzonspor, donde remató 19 veces y aun así concedió varias ocasiones claras.
El Crystal Palace llega sin sus dos centrales titulares ni su portero principal. Encajó cinco goles frente al Brighton y tres ante el Lyon con esa misma zaga mermada, y permite cerca de 17 remates por partido. Su principal vía de ataque serán las contras con Pino y Sarr.
Al Beşiktaş también le faltan generadores de juego en el medio campo, y el poco tiempo de descanso tras caer contra el Trabzonspor es un factor a tener en cuenta, pero el volumen y la calidad de las ocasiones siguen jugando a su favor ante una defensa reconstruida. Por eso me quedo con la victoria del Beşiktaş en casa.