River Plate (Argentina) viaja a Córdoba con la necesidad de ganar, y esa urgencia le hace un favor a Belgrano. El equipo de Zielinski viene mostrando su mejor versión sin la pelota: se impuso 2-0 ante Racing con solo el 38% de posesión y se mantiene invicto en seis partidos como visitante en este Clausura, con apenas un gol encajado. En casa, en cambio, sus números han sido mucho más discretos, encajando seis goles en seis presentaciones. Como River llega bajo la presión de buscar el protagonismo, le quita a Belgrano la responsabilidad de llevar el peso del partido, por lo que el local podría permitirse jugar en su estadio del mismo modo que lo hace a domicilio.
Los registros de tenencia de River son altísimos, pero el rédito es muy escaso. Tuvo el 73% de posesión en cada uno de sus dos últimos compromisos ligueros: le ganó 1-0 a Estudiantes de Río Cuarto tras 28 remates y luego empató 1-1 en campo de Sarmiento con 22 disparos. Además, la caída en casa ante Huracán llegó con un 75% de posesión. Es un equipo capaz de arrinconar al rival sin traducirlo en contundencia, precisamente el tipo de trámite con el que Belgrano viene sacando mejores resultados.
A esto se suma el panorama en el banquillo. Ponzio sigue como técnico interino, Diario Uno señala a Ramón Díaz como el principal candidato para asumir y el propio Díaz aclaró en una transmisión, según recoge Infobae, que nadie del club se ha contactado con él. En medio de ese clima, se prevé que Ponzio meta cuatro cambios en la alineación, con los ingresos de Rivero, Ortega, Aníbal Moreno y Lucas Beltrán. Presentar un once retocado y obligado a adelantar líneas es una exigencia alta para un solo encuentro. Según apunta Infobae, River marcha noveno en la Zona B con 17 puntos y necesita el triunfo para meterse en puestos de playoffs; en tanto, Belgrano, ya clasificado a la próxima Copa Libertadores por su coronación en el Apertura, alcanzaría la punta con una victoria.
Donde tengo dudas: la comodidad de Belgrano sin el balón se ha forjado principalmente jugando afuera, y rara vez ha tenido que replegarse durante 90 minutos frente a su propio público. Por otro lado, ya superó 3-2 a River tras remontar en la final del Apertura, con lo cual sabe que puede plantarle cara a este rival. Si River convierte temprano, ¿mantendrá Belgrano la paciencia o la presión de su gente lo empujará a un partido abierto, donde suele sentirse mucho más incómodo?