Creo que el mercado se ha inclinado demasiado por Azerbaiyán. En su último partido en casa, generó un montón de remates contra un rival al que nadie veía marcando, pero una semana antes ese mismo ataque había tenido ocasiones parejas frente a Lituania. Ninguno de los dos equipos se juega gran cosa y Lituania llega como líder del grupo, con una plantilla consolidada, así que me quedo con los visitantes.
El primer duelo, en Kaunas, terminó 1-1. Lituania marcó de penalti al principio y Azerbaiyán empató poco después, con ayuda de un error del portero. Hubo 9-8 en remates y los goles esperados fueron casi idénticos, así que ninguno llevó el control.
El 0-0 de Azerbaiyán contra Liechtenstein parece mejor de lo que fue. Remató 25 veces, 16 desde dentro del área, y aun así no marcó porque el portero detuvo todos sus tiros a puerta. Eso apunta más a un problema de definición que a un partido equilibrado, y se suma a una larga racha sin ganar. En sus últimos 20 partidos en casa ha marcado 14 goles y encajado 21.
Lituania ganó 2-0 a Liechtenstein fuera de casa y 3-0 a Andorra en un amistoso. La previa que leí no menciona problemas de lesiones, aparte de dos jugadores que dejaron la convocatoria. Para el primer partido en Kaunas, la cuota daba a Lituania una ventaja clara en casa. Para la vuelta, Azerbaiyán ha pasado a ser favorito por un margen que va más allá de lo que explica jugar en casa.