Los dos partidos pinta que van a ser cerrados y con pocas ocasiones, aunque por motivos distintos. Azerbaiyán y Lituania se vuelven a ver las caras solo ocho días después de un 1-1 muy cauteloso, y ninguno de los dos genera mucho. En Gijón, el equipo local se ha quedado con solo dos delanteros del primer equipo en condiciones, y enfrente tiene a un Celta B que fuera de casa ha sido bastante más sólido.
Empecemos por el partido de la Nations League. En el primer duelo ambos equipos hicieron nueve disparos y terminó en tablas. En los últimos diez partidos, los dos promedian alrededor de 0,8 xG. Azerbaiyán apretó en casa contra Liechtenstein, con un 74 % de posesión y 25 disparos, y aun así no pudo marcar. Lituania es un rival mejor armado que ese.
La tabla del grupo también cuenta. Lituania le saca dos puntos de ventaja, así que el empate le viene bien y no tiene motivos para abrirse. Además, ambas selecciones llegan a su cuarto partido desde finales de septiembre.
Ahora, Gijón. Sus partidos en casa han tenido pocas llegadas toda la temporada: 0-0 con el Sabadell, 1-0 al Burgos y luego derrotas ante el Girona y el Eldense. Es un solo gol como local en cuatro partidos de liga. Y la plantilla se ha quedado diezmada. Iosifov se lesionó en el derbi en Oviedo y Gelabert vio la roja allí. Otero se llevó un golpe en ese mismo partido y Nacho Martín tiene un problema en la rodilla. Ferrari, Konrad y Bruno Rubio ya estaban de baja, y la prensa local informa de que solo quedan Gaspar Campos y Antonio Casas como delanteros del primer equipo. Han convocado a juveniles para completar la lista.
El Celta B es un equipo curioso. En casa sus partidos han sido una locura (4-2, 0-4, 1-2), pero fuera juega con mucha más cautela: 0-0 en Cádiz, 2-0 en Ceuta, 0-2 en Almería. Tampoco cuenta con Burcio, que se ha quedado con el primer equipo.
Así que en ambos partidos veo a dos equipos que no pueden o no quieren abrir el juego, y en eso se basa este boleto.