Estamos ante un auténtico choque de estilos donde la mayor virtud de un equipo ataca de lleno la principal debilidad del otro. Alvark basa su juego en el rebote, las visitas a la línea de tiros libres y una rotación profunda, mientras que Brex ha perdido la batalla bajo los tableros ante cada quinteto alto al que se ha enfrentado este mes. La fórmula de Brex para mantenerse en partido pasa por lanzar muchísimo de tres, algo que depende más del acierto puntual de la noche que de una ventaja estructural. Es en la segunda mitad donde este encuentro debería romperse.
Alvark llega como líder de la tabla con una rotación de once jugadores donde nadie carga con demasiados minutos. Generan puntos por tres vías: un volumen constante de triples, viajes a la línea de personal y segundas oportunidades ante juegos interiores más pequeños. Dominaron los tableros en la pista de Saga y frente a Akita. Sus dos tropiezos recientes en casa se debieron a cosas que Brex no suele ofrecer: el poderío reboteador ofensivo de los extranjeros de Ibaraki y un Mikawa que estuvo intratable desde el perímetro.
Bajo la batuta de su nuevo entrenador, Brex lanza muchos triples y cuida bien el balón en sus mejores días. Sin embargo, fueron superados con claridad en el rebote por Nagoya, Kawasaki y Akita, y su defensa se ha venido abajo en el tercer y último cuarto, sufriendo desconexiones en las segundas partes frente a Shinshu, Nagoya y Kawasaki. Fotu y Frazier asumen casi todo el peso interior, teniendo en cuenta que Edwards apenas jugó un puñado de minutos en el último compromiso.
El duelo clave medirá a Rossiter, Johnson, Hogg y Baranski contra esa pintura de Brex. Cada posesión extra que Alvark consiga ahí es una posesión que Brex no tendrá para su bombardeo exterior. En el perímetro, además, Alvark dejó a tres de sus últimos cuatro rivales en once o menos triples anotados.
En cuanto a las bajas, Olbrich no juega desde principios de octubre y Alvark ha seguido ganando sin él. Toews se ha perdido los últimos partidos, pero Jarreau y Okura han asumido la dirección de juego con la confianza del entrenador, así que no es un hueco nuevo. Las pérdidas de balón en la segunda parte son el lunar que señaló su técnico, pero Brex no se caracteriza por forzar demasiadas.
Espero que los titulares de Alvark marquen el ritmo desde el inicio, tal como acostumbran a hacer en los primeros cuartos. Su banquillo, que anotó más de la mitad de sus puntos en Saga, debería mantener esa ventaja durante el segundo periodo. Luego, el dominio del rebote y los tiros libres tendrían que estirar la diferencia en el tramo final, momento en el que la defensa de Brex suele aflojar y Johnson puede sentenciar. Por todo esto, me quedo con el triunfo de Alvark por un margen claro.