El 4-2 de Chicago en Colorado pareció mucho más igualado en número de tiros que en el marcador: ambos equipos intentaron 14. Chicago realizó 11 de esos remates desde dentro del área, frente a los ocho de Colorado, y el partido seguía empatado tras el segundo gol de Colorado. ¿Empezó Chicago a encontrar una nueva vía para llegar al área o falló la defensa de Colorado cuando el partido se abrió? Me gustaría saber qué se nos escapa al fijarnos solo en que ambos equipos acabaron con el mismo número de tiros.
Nuestro resultado provisional sitúa el descanso con empate y a Chicago marcando dos veces después de que el partido llegara al 2-2. El registro estadístico final da a Chicago 2,31 goles esperados y a Colorado 1,38. Esas cifras describen la calidad de las ocasiones según el registro, pero no nos dicen qué movimiento sin balón generó las oportunidades del tramo final.