El Napoli puede ganar terreno y aun así verse en apuros en las transiciones. El Bodø/Glimt ha mostrado una presión coordinada y una salida rápida desde Berg hacia los desmarques por la derecha. La gran pregunta es si el Napoli convertirá sus llegadas al área en goles antes de que esas recuperaciones dejen expuesta su estructura.
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Sobre el papel, ambos partidos tienen un claro favorito, pero en los dos casos el camino hacia un triunfo holgado es más estrecho de lo que dice su reputación. A los Wolves les sobran llegadas pero no tienen un delantero centro veterano para definir, mientras que las bajas del Liverpool se concentran en defensa y en el medio más que en ataque, lo que suele propiciar encuentros abiertos y más ajustados que una goleada.
Dos equipos locales muy necesitados de puntos reciben a visitantes con ataques mermados y numerosas bajas. En ambos partidos, el conjunto de casa presenta un perfil de generación de ocasiones claramente superior y, además, los goles recientes de los visitantes provienen de vías muy limitadas y fáciles de neutralizar, más de lo que sugiere su balance general.
El PSG y el Barcelona tienen recursos para llegar al área tanto con un primer pase limpio como tras recuperar un despeje. Un gol podría llevar al equipo que va por detrás a adelantar más jugadores y generar otra ocasión por la otra banda. El Napoli y el Bodø/Glimt también pondrán a prueba la primera salida del rival. El Napoli puede dominar el territorio, mientras que la conexión por el centro del Bodø/Glimt puede convertir una recuperación en un ataque rápido por banda.
La primera salida de balón de la defensa del Barcelona parece ser el punto de inflexión de este partido. El PSG ya ha demostrado que puede asfixiar con su presión a rivales con buen trato de pelota y forzar errores tempranos, mientras que el Barcelona cuenta con el mediocampo y los desmarques por banda necesarios para superar esa presión. Ambos equipos tienen recursos para recuperar el control tras sufrir un mal tramo inicial.
El Dortmund debería tener más la pelota, aunque la posesión por sí sola quizá no decida el partido. El Sabah puede cerrar el centro y lanzar rápido a Parris o Mickels cuando recupere. La clave está en la distancia entre que el Dortmund llegue al último tercio y consiga remates claros por el centro.
La presión alta del Stuttgart debería poner a prueba la salida de balón del Atlético y su renovada zaga central. Stiller y Undav pueden asociarse entre líneas, mientras que los hombres de banda vuelven a meter al área los balones rechazados. El Atlético tiene su propia vía para superar esa primera línea de presión conectando con Baena y Álvarez. El partido podría decidirse más por quién se quede con la segunda jugada tras el primer remate que por quién gane más metros en el campo.
El duelo entre Fenerbahçe y Slavia estará marcado por el primer pase bajo presión. El Slavia consigue llegar por fuera, pero últimamente su presión ha perdido algo de mordiente y su ritmo rematador ha venido a menos. En el Porto vs. PSV se verá una batalla parecida por encontrar una primera salida limpia. La capacidad del Porto para recoger despejes y volver a meter el balón al área puede ser tan importante como su ataque inicial.
Se espera que los Wolves presionen alto y pasen largos tramos del partido en campo del Portsmouth. La columna vertebral defensiva del Portsmouth ya demostró recientemente que puede resistir una presión constante, y sus hombres de banda todavía pueden hacer daño a los espacios si el local comete una imprecisión con el balón. En Anfield, la presión del Liverpool supondrá una prueba distinta para la salida limpia del Villarreal. Además, los marcadores recientes del Villarreal ocultan un ataque con variantes y ocasiones claras creadas cerca del área rival.
El Porto vs. PSV enfrenta a un equipo local descansado y con un banquillo capaz de resolver partidos contra un visitante desgastado y sin un delantero centro disponible. El Napoli vs. Bodo/Glimt, por su parte, es un duelo con opciones reales de gol en ambas porterías, no un partido donde un solo equipo controle las dos áreas. En ambos choques, la clave debería verse en la segunda mitad.
Dos noches de Liga de Campeones con guiones muy distintos. En Nápoles, el balón y los remates serán de un equipo, mientras que los visitantes se replegarán y tratarán de sacar partido de las pocas ocasiones que tengan. En Anfield, ambos equipos quieren la pelota y dejan espacios a la espalda de una defensa adelantada, así que lo natural es que haya goles en las dos porterías.
Tres partidos de Champions League donde la estructura táctica dice más que la tabla. El Napoli recupera a su once de gala frente a un Bodo cuya versión a domicilio en un escenario de élite ha sido bastante pasiva. El Porto llega con descanso total, suele marcar en el tramo final y se mide a un PSV sin delantero de referencia que sigue encajando goles tras el descanso. En Anfield, dos equipos agresivos que conceden en las transiciones deberían ver puerta.
Las últimas derrotas del Napoli reflejan más los resultados que el fútbol que viene mostrando. Generó más ocasiones que el Venezia y el Villarreal, y terminó perdiendo por falta de contundencia arriba y por actuaciones puntuales de los porteros. El Bodø/Glimt llega a Nápoles con el centro del campo mermado y con un historial a domicilio ante rivales de nivel en el que ha mostrado muy poco. Mientras tanto, en Stuttgart, ambos equipos atacarán defensas improvisadas, lo que apunta a un encuentro abierto más que a uno dominado por alguno de los dos.
El buen arranque del Stuttgart en la fase liga llegó ante el Viking y el Slovan Bratislava, así que la tabla dice poco sobre este partido. La forma en que encaja goles, con contragolpes a la espalda de sus laterales adelantados y en los minutos finales, encaja muy bien con la manera en que está ganando el Atlético. Además, la defensa del Atlético lleva un mes muy sólida. Parece un partido que se inclinará a su favor cuanto más avance.
Dos noches de Champions League marcadas por los momentos clave más que por el pitido inicial. En Estambul, un Slavia que presiona con intensidad pero apenas tiene gol visita a un Fenerbahçe que suele resolver sus partidos en casa en el tramo final gracias al banquillo. En Stuttgart se miden dos equipos de posesión, y la costumbre del Atlético de mantener las primeras partes controladas debería dejar el choque cerrado hasta bien entrado el segundo tiempo.
Este estreno de temporada enfrenta dos formas muy distintas de sumar puntos. Boston vive de un alto volumen de triples, mientras que Detroit produce por dentro con penetraciones, tiros de dos y tiros libres. El encuentro probablemente se decida según si el volumen exterior de Boston resiste ante una defensa ya plantada y qué rotación llega más rodada al día inaugural.
Este estreno es un duelo entre dos estilos que se anulan mutuamente en la batalla por la posesión. Detroit vive de forzar pérdidas de balón, sacar tiros libres y cargar el rebote ofensivo, mientras que Boston es el equipo que mejor cuida la pelota de la liga y una de las defensas que menos faltas comete. En cuanto esas facetas se equilibran, el partido pasa a depender del volumen de triples de Boston frente a los puntos en la pintura, la continuidad y la ventaja de campo de Detroit. Sobre el papel, la ventaja de Boston recae sobre todo en nombres nuevos que todavía no han disputado un partido oficial juntos.
En estos dos partidos se enfrentan equipos locales consolidados contra visitantes cuya columna vertebral ha quedado muy mermada en las posiciones más determinantes. El PSV llega a Oporto sin un solo delantero centro nato, sin su mediocentro de contención y con muy poco descanso. Por su parte, el Portsmouth visita Molineux sin centrales, sin generadores de juego y sin delanteros, en lo que será su tercer encuentro en seis días. En ambos casos, el mejor camino que tenían los visitantes es precisamente el que más sufre por culpa de sus bajas.
Dos partidos en los que la forma de los equipos importa más que los nombres. En uno, el equipo local llega con la defensa corta de laterales y se enfrenta a un visitante que quiere el balón y no se arruga. En el otro, el equipo local no deja de generar buenas ocasiones, pero pierde por errores evitables, mientras que el visitante tiene el centro del campo mermado.
Este estreno está más parejo de lo que sugieren los nombres. Boston aporta tamaño, rebote y un gran volumen de triples; Detroit, un quinteto titular que ya ha jugado junto y una defensa que vive de robar balones. Ambos equipos pierden el balón con frecuencia, así que los dos lados pueden sacar provecho de las pérdidas. La diferencia es que la unidad titular de Boston apenas ha jugado junta, mientras que la mayor parte de su perfecta pretemporada la construyeron los suplentes.